martes, 23 de agosto de 2016

Pornografía o deseo

Hace unas semanas, a raíz de la violación de una mujer en las fiestas de San Fermines, por cinco amigos jóvenes que estaban de juerga, escribí un post que se tituló Violar lo normal. En él alegaba que la normalización de la violencia eran un proceso de educación en el que el porno tenía una función primordial. Que hoy en día los chavales (hombres y mujeres), casi niños, accedan a su sexualidad a través de esas imágenes cargadas de misoginia y violencia contra las mujeres, va a ser un problema con el que tendremos que lidiar antes que temprano. Serán los novios de nuestras hijas, nuestras propias hijas aceptando una sexualidad aberrante, nosotras mismas. 

No faltó quien no considerara al porno un elemento tan perjudicial. Hoy he visto este video que quiero compartir con vosotras. Se trata de una charla de Ran Gavrieli que nos cuenta las razones por las que él dejó de ver porno. Y es que el deseo, el propio, el que vamos generando al ritmo de nuestras hormonas durante la infancia y la pubertad nada tiene que ver con las escenas porno que colonizan nuestra mente. Es imprescindible ver este video.

Merece la pena verlo, abrir el diálogo y pararnos a reflexionar, ¿De verdad de igual que veamos porno, de verdad somos dueñas de nuestro deseo, de verdad nuestra sexualidad nos pertenece, de verdad no hay más implicaciones éticas en el hecho de ver porno? 


1 comentario:

Anónimo dijo...

El porno no es algo homogéneo, y en este debate se debaten temas que conviene separar (fantasías vs. realidad, educación sexual ausente, la construcción del deseo...).

En mi opinión, Clara Serra aporta una visión interesante en este vídeo que ha subido a facebook: https://www.facebook.com/claraserrasanch/videos/970865189708878/

Un saludo!

Hacemos comunidad en Facebook