martes, 15 de marzo de 2016

Maternidad saludable: embarazo, parto y lactancia

El pasado domingo ofrecí la conferencia "Maternidad saludable: embarazo, parto y lactancia" dentro de las actividades de la Feria Andalucía Bebé y Bionatura de Granada, invitada por la Asociación de apoyo a la lactancia Mamilactancia. En la charla, que no trataba más que de ser una oportunidad para compartir una apertura de mente y visión crítica, como suele ocurrir, lo más interesante sucedió al final. 

 La conferencia giraba en torno a la medicalización de los procesos fisiológicos reproductivos de la mujer. Hablamos de la situación actual y de cómo los procesos relacionados con la maternidad se han profesionalizado conforme la maternidad se ha ido construyendo como un lujo. Reflexionamos sobre los controles del embarazo, del efecto nocebo, de la consideración de la mujer como un recipiente, de los límites de la medicina y de la medicina preventiva. Hablamos sobre el discurso oficial médico sobre el parto y la proyección social del mismo. Hablamos de evidencia científica sobre el parto y de medicina basada en valores, en los valores de la mujer que pare (voy a precisar) y no en los del médico.

Hablamos del discurso médico y social bipolar sobre la lactancia. Que viene a ser algo así como: la lactancia es la mejor alimentación para tu bebé, pero solo mientras el bebé es pequeño, muy pequeño. A medida que crece,  comienza la lactancia a verse como algo bizarro. Hablamos de los conflictos de intereses. Y hablamos sobre el tratamiento médico que las mujeres encontramos cuando se nos presentan problemas con la lactancia. 

Y al final, la ronda de preguntas entre un público de mujeres embarazadas mayoritariamente y padres primerizos. La pregunta que más se escuchó fue: ¿Y si el médico/matrona me dice X, yo puedo negarme? 
Y yo, plantada delante de ese auditorio de adultos, repitiendo: por supuesto, tú puedes negarte a hacer lo que no quieres que te hagan. Es tu cuerpo, tú decides sobre él. Por supuesto, puedes negarte a un tratamiento en el que no crees, a hacerte pruebas diagnósticas si lo crees oportuno, puedes pedir una intervención también, puedes hacer lo que consideres porque es tu vida y tu cuerpo.

¿Y los planes de parto? ¿Qué pasa si no lo respetan? Si no lo respetan, tienes derecho a reclamar y puedes negarte. Y si hay una situación en la que hay que revisarlo, entonces te lo tiene que contar y tú tienes derecho a elegir nuevamente. Bajo tu responsabilidad, por supuesto. Tu vida es tuya y la asumes bajo tu responsabilidad. Por supuesto, a esto lo llamamos crecer y madurar. 

Recordé entonces mi entrada al hospital hace once años. Tenía clarísimo que era un sujeto de pleno derecho. Que lo era antes de entrar en ese centro. A partir del ingreso dejé de ser un sujeto y dejé de tener mis derechos civiles al día. Se esfumaron a golpe de "aquí se pare así", "esto es lo que hay", "no te quejes"; a golpe de oxitocina inyectada en contra de mi voluntad y a escondidas; a golpe de separación madre-hija forzosa por protocolo aún pidiendo la hoja de descarga de responsabilidad de los médicos y asumiendo yo la supuesta observación de mi hija. Como en una mala pesadilla, atada a aquella camilla, se me ignoró, se tomaron decisiones por mi y mi hija y se me humilló como mujer. Y recordé también mi desasosiego, mi malestar, mis ganas de salir huyendo de allí. Mis quejas en voz alta y la pasividad de mi cuerpo. La indefensión aprendida y el sometimiento externo junto a la protesta interna. 

Recordé mi segundo parto en casa. Un parto en el agua. Un parto poderoso, tranquilo, placentero, feliz, mamífero, consciente. Y pedí que esas mujeres no tuvieran que pasar por la experiencia de ser víctimas de violencia obstétrica para encontrar el poder de la maternidad. Terminé la charla con la certeza de que lo pasa en los paritorios de este país (y tantos otros), es el desencadenante natural de una educación misógina que somete a las mujeres hasta la indefensión aprendida y nos arrebata nuestro cuerpo para uso y disfrute de los demás. 

Si estás embarazada te invito a pasarte por la web de El Parto es Nuestro, donde encontrarás información actualizada sobre obstetricia. 


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