viernes, 12 de febrero de 2016

Un bebé condenado a 9 meses

Esta historia es la de esa máquina de hacer justicia que, impasible, arrasa con derechos elementales a su paso. En esta historia hay un bebé lactante de 15 meses con todos sus derechos intactos. Y hay una mujer que hace cinco años fue condenada por violencia familiar y porque ambos rompieron una orden de alejamiento mutuo que tenían su ex-pareja y ella. En ese tiempo, esa mujer ha ido a terapia, es otra mujer diferente, se ha casado y ha tenido un hijo.

Estas últimas semanas el estado de la justicia en mi país (España) no deja de ser noticia. Los ciudadanos miramos incrédulos los telediarios en los que, mientras los ladrones de guante blanco acumulan decenas de delitos y entran y salen de los tribunales con sus trajes hechos a medida sin pisar la prisión, los pobres, los desposeídos, los débiles debemos acatar una justicia que actúa como una maquina apisonadora.

Esta es la historia de un país arrasado por los recortes sociales. Cuando se recortan derechos o prestaciones sociales, se recorta más a los más vulnerables. No hay nadie más vulnerable en esta sociedad que un bebé de 15 meses. Ahora, su madre tiene que entrar en prisión porque no le han concedido el indulto ni el tercer grado a pesar de no ser un peligro para la sociedad, a pesar de haber hecho trabajo en favor de la comunidad, a pesar de reconocer su error, a pesar de estar ya insertada socialmente y llevar una vida ordenada, a pesar de que los derechos de su hijo se ven violentados, a pesar de que tiene derechos que la amparan a ella y a su bebé. 

Esta es la historia de la prisión de Villanubla que no tiene unidad de madres. Y es la historia de la prisión más próxima, que sí lo tenía pero lo han cerrado debido a los recortes. Las madres y sus hijos, los más vulnerables, los que dejan con menos recursos, se ven obligados a separarse.

Esta es la historia de una separación forzosa que duele, que me duele y que debería dolernos a todos. Esta es la historia de una mujer que no quiso tomarse la pastilla para cortar la leche al entrar en prisión. Es la historia de una mujer que se saca leche en la cárcel para tirarla porque no se la dejan entregar a su bebé.  Esta es la historia de un bebé de 15 meses que pregunta dónde está su mamá y que no comprende, que solo sabe llorar de los brazos del padre al de los abuelos. 

Y esta es tu historia. Porque está en tu mano y en la mía hacer algo para que esta situación cambie. Esta es la historia de una movilización ciudadana que pueda ayudar a que esa madre y su bebé puedan volver a estar juntos. 

Que se haga justicia, sí, Nerea no se niega a cumplir su condena, pero que no se condene a una doble condena: privación de libertad y privación de su hijo (con quien tiene derecho a estar según el artículo 38 de la Ley Orgánica General Penitenciaria). Que se haga justicia, sí, pero que no se condene a pequeño de 15 meses a la condena de no estar con su madre.

La justicia sin humanidad no es tal cosa. 

Por favor, firma y comparte en las redes para llegar a las máximas personas posibles, envía por mail e implícate porque, de alguna manera, está también es tu historia, nuestra historia como sociedad. 


En esta historia:

1.- Se está vulnerando el artículo 25.2 de la Constitución española en el que se indica que la finalidad de las penas privativas de libertad, es la de reeducar y reinsertar en la sociedad a las personas que han cometido el delito. *


2.- Se está vulnerando el principio de proporcionalidad de la pena que rige en nuestro sistema penal: esto significa que la pena ha de adecuada para alcanzar el fin que la justifica. La pena óptima ha de ser cualitativa y cuantitativamente adecuada al fin.  El fin es el de reinsertar al reo en la sociedad como hemos visto. Entendemos que la separación de madre e hijo, suponen una segunda y tercera condena ya que el derecho de Nerea a estar con su hijo está siendo vulnerado. Y además se vulnera el derecho del hijo a estar con su madre, el derecho de recibir lactancia, el derecho a que los poderes públicos garanticen su adecuado desarrollo psicoafectivo.

3.- Principio de humanidad del artículo 15 de la Constitución EspañolaTodos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Entendemos que se está vulnerando este derecho ya que consideramos es inhumano separar a una madre de su hijo lactante.

4.- Se está vulnerando el derecho recogido en el artículo 38 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, por el que se garantiza el derecho de las internas a estar en compañía de su hijo de menos de tres años.*
*38. 2. Las internas podrán tener en su compañía a los hijos que no hayan alcanzado los tres años de edad, siempre que acrediten debidamente su filiación. En aquellos centros donde se encuentren ingresadas internas con hijos existirá un local habilitado para guardería infantil.La Administración penitenciaria celebrará los convenios precisos con entidades públicas y privadas con el fin de potenciar al máximo el desarrollo de la relación materno-filial y de la formación de la personalidad del niño dentro de la especial circunstancia determinada por el cumplimiento por la madre de la pena privativa de libertad.

A finales de mes, se decide el futuro de Nerea y su bebé. Creemos que los derechos de Nerea se está incumpliendo sistemáticamente. Así como los de su hijo. Por eso, solicitamos para que madre e hijo puedan volver a estar juntos de nuevo, el tercer grado penitenciario y/o el indulto. 


Firma para pedir el indulto o el tercer grado para Nerea:

Plataforma de apoyo a Negrea

No hay comentarios:

Hacemos comunidad en Facebook