viernes, 8 de enero de 2016

Palpitaciones en el útero

El útero palpita. Lo sé porque a mi me pasa... a mi y a millones de mujeres más. Lo sé porque desde que comencé a relajarlo lo siento moverse en mi interior. Es un pulso sutil, regular, amable, como si respirara en mi interior. El útero es un órgano muscular. Llevar la atención al útero y conectar con él me devuelve a un centro de gravedad desde el cual es fácil moverse en el mundo físico. Me trae de vuelta al aquí y ahora y me conecta con mi mundo interior a la vez que me permite disponer de una enorme vitalidad con la que llevo a cabo mis proyectos personales y profesionales. 

Conectar con mi interior me abre a experimentar mi cuerpo desde una perspectiva que no es la habitual. Sentirme a mi misma y permitirme experimentar lo que está aconteciendo es fácil desde esta conexión. Cuando la mente se dispara en miles de proyectos, reclamaciones del mundo externo, ocupaciones cotidianas y cuidados, regresar a mi interior pone en orden con facilidad las prioridades y me ayuda a estar más relajada y feliz.

Cuando siento placer, el útero palpita con más fuerza. Esa pulsión se vuelve ondas, más profundas y espaciadas. Oleadas de placer atraviesan el cuerpo. No hay nada más que hacer, quedarme sintiendo en íntima comunión conmigo misma. El placer emana del propio cuerpo y no necesita mas que atención sostenida para desperezar. Cuando la mente y el cuerpo se vuelven uno, volvemos a ocupar nuestro lugar. 

Cuando el útero está tenso o contraído, además de dolores menstruales y dificultades durante el parto, no tenemos acceso a ese enorme potencial de placer y vitalidad que duerme en nuestro interior. Al fin y al cabo, el útero es un órgano muscular y está diseñado para moverse, para danzar al ritmo del placer, la menstruación, los orgasmos y el parto.

Si quieres descargarte la relajación del útero de forma gratuita para comenzar a sentir tu interior, puedes hacerlo desde aquí:

5 comentarios:

InmaD dijo...

Yo lo llevo haciendo un mes y me encuentro mucho mejor. Hay veces que me encuentro más nerviosa y ansiosa; entonces me doy cuenta de que lo que estoy es más conectada a lo que me pasa. Lo vivo más. Y las menstruaciones últimas han sido reveladoras. Me han dejado KO. Luego vuelvo a una simplicidad... Y toda esa ansiedad y nerviosismo se van. Y me quedo sencilla como una niña. Despierta muchas cosillas esta relajación.... Eternamente agradecida, Mónica

Mónica Felipe-Larralde dijo...

Creo que dejamos de estar anestesiadas y sentimos más todo.
Gracias por compartir, Inma.

Eva María dijo...

Mónica, hace poco hablaba a una amiga (feminista recalcitrante de las de antes, activista política) que yo he descubierto una nueva manera de ser feminista, que mi maternidad me trajo tantas cosas nuevas... En fin, hablando de muchas cosas, blablabla, le hablé del poder del útero, el centro de poder femenino, de creación, y no solo de bebés. Y me contestó que no estaba de acuerdo conmigo, entre otras cosas porque a ella le extirparon el útero. Me quedé muerta, y aún no sabría responder... Qué pasa entonces?

Mónica Felipe-Larralde dijo...

Hola Eva:
Pues imagina que tú le dices a una amiga que te viene muy bien la pierna derecha para dar grandes zancadas. Tu amiga te dice que no está de acuerdo contigo porque le falta esa pierna a ella. A tu amiga le falta una pierna. Tú usas la tuya para caminar. ¿Es incompatible? No, en absoluto. Son dos realidad diferentes.
El que a una persona le falte una pierna, ¿implica que no puede caminar? La realidad nos demuestra que no. Las personas usan instrumentos y encuentran maneras para desplazarse y hacer su vida con o sintieran. No es malo, no pasa nada, somos diversos, múltiples, diferentes. Unas mujeres tienen útero y otras no. Eso no significa que una mujer sea más mujer que otra, ni que esté mal ni que sea peor. Lo más probable (esto nos lo tenían que contar ellas) es que las mujeres que no tienen útero no sientan orgasmos en el útero ni lo sientan vibrar. Pero insisto, que nos lo digan ellas.
Y después, en otras maneras de comprender el cuerpo, como la de los yogas, el hecho de no tener el órgano físico, no significa que no se tenga el centro vital que representa en los sistemas sutiles.
Me gustaría invitar a alguna mujer que no tenga útero a que haga la relajación del útero y nos cuente. Entonces sabríamos qué pasa.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

En un tallé sobre sexualidad femenina donde trabajamos con el útero con movimientos de cadera visualizaciones...la profesora nos indicó que también era válido para las mujeres sin útero..ella seguía una tradición taoísta entre otros estudios. Sería interesante saber sus experiencias

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