miércoles, 4 de noviembre de 2015

Sin noticias de mi menstruación

Así estamos. Mi hijo pequeño nació en octubre de 2013. Hace pocos días cumplió dos años. Si a esto le sumo los nueve meses de embarazo, resulta que voy camino de los tres años sin menstruar. ¡Qué raro puede parecer! O no. Porque la lactancia prolongada y a demanda e intensiva que llevamos el pequeño y una servidora está haciendo que la menstruación no tenga mucha prisa en regresar. A veces, cuando por trabajo, he estado separada del pequeño durante más de cinco horas, comienzo a notar movimientos en mi bajo vientre. El útero se estira, se despereza, los ovarios se activan... entonces llega el pequeño y mama. Mama mucho, como si quisiera ponerse al día de esas horas que nos hemos arrebatado. Entonces todo vuelve a la calma. Se acabaron las sensaciones, vibraciones, movimientos del bajo vientre. Mi vientre se queda en silencio de nuevo. 

Sé que no es muy normal en esta sociedad que tengamos amenorreas tan prolongadas por la lactancia, pero creo que tampoco tenemos tanta lactancia a demanda e intensiva. En otras culturas es más común que la menstruación no aparezca tras el parto hasta pasado el año o los dos años. De hecho, somos de las primeras generaciones, junto con la de nuestras madres, que más menstruaciones tendremos, ya que somos las que más tarde nos embarazamos, menos hijos tenemos y menos lactancia damos. Lo que eso signifique en nuestra salud está por ver. 

El caso es que me siento rara por no menstruar. En esta sociedad es raro no menstruar. La menstruación, además, en nuestro imaginario, va asociada a la salud. Es casi como un medidor para saber si el cuerpo está sano o no. Llevo casi tres años sin poder medir e identificar el estado de mi cuerpo a través de la menstruación. Curioso. Un experimento para mi. He sido una máquina de precisión, con menstruaciones regulares y puntuales, y mi cuerpo, ahora me muestra otra manera de estar. Me consta que muchas madres que amamantan a demanda a niños de dos años siguen sin menstruar, pero no es tan común. De cualquier manera, ya os contaré cómo me siento cuando vuelva. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada cuerpo es un mundo...
Yo amamanté a mis hijos mellizos de manera exclusiva durante los seis primeros meses y la menstruación volvió a aparecer cuando ellos cumplieron un añito.
Ahora, con 27 meses, siguen mamando (y mucho¡¡). Pero la verdad es que me alegro de haber recuperado más pronto que tarde ese ritmo cíclico que supone la menstruación.
Tantos meses de amenorrea me hacían sentir como un poco en el limbo, en un estado de puerperio infinito... así que me siento bien volviendo a menstruar y disfrutando al mismo tiempo de la lactancia.
Me gusta mucho tu blog¡
maria

Anónimo dijo...

Cada momento tiene su placer y beneficio. A mi me ha regresado cuando mi niño tenía 20 meses, meses antes ya notaba movimiento y sensaciones prementruales. Hoy mi hijo tiene tres años sigue mamando mucho y soy un igual de regular que lo era antes de quedarme embarazada. Cuando me volvió la menstruación sentí que mis hormonas se fueron calmando y volví a tener mayor deseo sexual, que se agradece. Me parece interesante tu reflexión acerca de que somos las mujeres que más menstruaciones tendremos. Ni me lo había planteado.

Anónimo dijo...

me ha gustado leerte, yo también estuve sin menstruar durante más de 3 años incluido embarazo y lactancia prolongada, para mi no era un problema pero mi ginecóloga y mi médica de cabecera se ponían nerviosas, me hicieron pruebas hormonales y querían convencerme de que tenía que tomar píldoras y dejar de amamantar para "normalizar" la situación y volver a menstruar. Por un momento casi me convencen de que tenía un "problema" porque, la verdad, el resto de mamas que conocía dando teta con niñ@s de la misma edad que el mío ya menstruaban. Sin embargo me plantee que dejar de dar de mamar a mi hijo para que me viniese la regla fuese una opción así que, tras las pruebas que decían que estaba todo bien opte por no regresar al medico.
Gracias por escribir sobre el tema, me habría encantado leerte hace dos años!
un abrazo

Anónimo dijo...

A poco más de mes de cumplir mi hijo los dos años, decidí cerrar el proceso maravilloso de la lactancia a demanda. Bueno, lo venía sintiendo desde antes, tomar la decisión me llevó tiempo hasta que hace poco más de 30 días le di pecho por última vez. (tras un planeado proceso de ir poco a poco) Varias razones, pero reconozco en este momento que una de las más potentes fue precisamente la nostalgia por mis ciclos menstruales y el anhelo de recuperar mi menstruación. Tengo la pasión de compartir con mujeres la sabiduría de nuestros ciclos y me siento extraña de hablar de ello cuando ha pasado tanto tiempo desde que realmente sentí los cambios y las energías tan peculiares de cada fase en mi misma y en mi cuerpo... Y digo, me SIENTO , en presente porque llevo todo el mes impaciente, esperando... sintiendo esos movimientos que dice Mónica de mi vientre despertando... y digo ya viene... ya viene... 34 días y aún nada... noto que aún tengo gotitas de leche, mis hormonas se están ajustando, siento esa energía sexual llegar a mí como si viniese desde otro mundo, se acerca... nunca había sido mamá y nunca nunca había deseado tanto sentir la sangre que me emana. Gracias por hablar de lo que vivo!

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