jueves, 8 de enero de 2015

Lo que de verdad importa

Hoy tenía previsto escribir sobre el año que dejo atrás. Una especie de lista de las cosas que me han acontecido y/o que he propiciado que ocurrieran. Iba a ser un hermoso post de auto-bombo porque el año 2014 me ha traído cosas buenas y bellas. Pero, y dadas las circunstancias, lo que me apetece hacer es compartir lo que de verdad importa. 
El atentado de País de ayer nos ha dejado helados, con una sombra de miedo en la frente nos dedicamos a exponer argumentos, a hacer balances, a matizar o gritar nuestro dolor. Es evidente que estamos de duelo y que llevamos mucho tiempo (décadas) de duelo. Hay tanto dolor que se nos olvida que lo sentimos, que la Humanidad se desangra con cada atentado, con cada víctima, con cada expresión de odio.
Y en medio de este dolor, una luz de lo que de verdad importa. Más allá del color de la piel, de las religiones, las creencias políticas o las riquezas solo somos humanos encontrándonos con otros seres humanos. Desnudos o llenos de cultura, información y prejuicios, ¿seremos capaces de abrazarnos por encima de las ideologías como seres humanos compartiendo un tiempo y un espacio? Al fin y al cabo tan solo somos seres humanos en el viaje de abrazar nuestra propia humanidad. Haya paz sobre la tierra.


1 comentario:

María Begoña dijo...


Totalmente de acuerdo con tu reflexión Mónica,así es que nada será posible hasta que cada ser humano no se reconozca en la humanidad del otro,cuando eso ocurra habremos dado el gran salto a la verdadera existencia en plenitud.
un gran abrazo mujer

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