miércoles, 9 de diciembre de 2015

El baño turco

Traigo este maravilloso cuadro de Dominique Ingres del año 1862, que se titula El Baño Turco. En él vemos a un grupo de mujeres sensuales y desnudas. Y lo primero que viene a mi cabeza es cómo de libre se ha de ser por dentro para permitirte vivir esa experiencia de sensualidad y mostrarte desnuda delante de otras mujeres. 
A mi el Baño Turco me sugiere privacidad. Un espacio propio en el que las mujeres se saben protegidas y se permiten vivir su cuerpo y su sexualidad. Me gusta pensar que no esperan a ningún hombre (que no es un harén); sino un hamman. Y que están libres de la mirada masculinas sobre ellas. De las miradas masculinas y de las miradas de las demás mujeres. 
Para vivir esta experiencia hay que sentirse muy cómoda bajo la piel que habitamos. Hay que derruir el muro construido a base de vergüenza y culpa con el que las mujeres occidentales hemos crecido. Para permitirnos Ser, también en lo sexual, hemos debido desencarnar antes el personaje con el que nos vestimos para sobrevivir a la educación. Aprendimos a vivir nuestra sexualidad a la vez que aprendimos a vivir nuestro cuerpo. ¿Abrazamos con amor nuestros pechos incipientes durante la pubertad? ¿Y el primer vello, sentíamos asco, admiración, ilusión, aceptación, repulsa? ¿Apreciamos nuestra menstruación como un regalo o, por el contrario, la vivíamos a escondidas, con vergüenza, que nadie se entere? Nuestro cuerpo se redondeó y con él aprendimos a medirnos, compararnos y sentirnos, quizá, inadecuadas dentro de nuestra piel. 
Lo mismo podemos decir de los primeros ardores de juventud.¿Fueron recibidos con alegría y naturalidad por el entorno o se nos hizo saber que eran inaceptables? ¿Nos hicieron sentir como una puta, una guarra,  porque deseamos y sentimos placer? ¿Fue nuestra sexualidad vivida con culpa o silenciada? ¿Nos dimos cuenta de que había personas que sí tenían derecho a vivir su sexualidad (los adultos, los hombres, los niños) y otras no (las mujeres, las niñas)?
Mucho me temo que en nuestra cultura, para permitirnos derrumbar las máscaras que nos impiden vivir así, necesitamos reconsiderar de nuevo gran parte de nuestra educación y de la carga de represión que con ella vivimos. Nos han educado en una normalización de la sexualidad que sugiere que hay una norma limitada y correcta de ser y que todos los demás deseos o sensaciones que se salen de esto es algo erróneo o anormal. 
A mi este cuadro me sugiere libertad. Libertad para permitirme sentir. Y también me sugiere algo más. La posibilidad de dar cabida en el interior de una misma a todos los matices, sensaciones, deseos y aspectos de la sexualidad. Cada figura de este cuadro puede representar una parte de ti misma, una sensación, un deseo, una manera, una respuesta, un placer. Todas juntas formarían tu manera única y particular de expresar y vivir tu sexualidad. En realidad, la única que importa. 

Creo que responder a estas preguntas, cuestionarse otras, explicar tu experiencia, compartir recursos y vivencias, expresarte (sacar la presión) y compartir sin miedo es un paso imprescindible en el despertar de nuestra sexualidad. Por eso la tercera edición del curso Sexualidad: claves de mi cuerpo de mujer, tiene la novedad de poner en funcionamiento un espacio de encuentro virtual en el que poder encontrarnos para compartir. Se llama La Danza Azul (dentro de poco sabréis porqué) y comienza antes que el curso. El próximo viernes, 11 de diciembre, abrimos las puertas de La Danza Azul. Y lo vamos a inaugurar con un cine fórum.  Así que, si te interesa este tema y estas dispuesta a transformar viejos patrones, Sexualidad: claves de mi cuerpo de mujer puede ser una alternativa para ti.


Si quieres suscribirte a la lista del curso Sexualidad: claves de mi cuerpo de mujer y recibir toda la información directamente en tu mail, puedes hacerlo aquí:







Si quieres saber más sobre el curso Sexualidad: claves de mi cuerpo de Mujer, haz click aquí.




lunes, 7 de diciembre de 2015

Lactancia Infinita, entrevista a Gaby Riva

Fue instantáneo. Vi las fotos y me emocioné. La obra que el fotógrafo Gabriel Martínez Galán está exponiendo ahora (y la que puede verse en un su web) merece pararse y respirar hondo. Cuando vi sus fotos lo primero que sentí fue el amor, el amor en lo cotidiano, en los gestos tranquilos, sin grandes aspavientos, un amor sereno y natural que se refleja en la lactancia de niños mayores de dos años. Quizá porque yo también doy pecho a un niño mayor de dos años, su obra me enganchó.  Fruto de mi encuentro con su obra "Lactancia Infinita" surge esta entrevista.

Creo que "Lactancia Infinita" va del amor cotidiano y las relaciones maternofiliales ¿Por qué crees que es tan poco frecuente encontrar exposiciones como la tuya?

No te puedo decir porqué no lo hacen los demás, te puedo decir porqué yo lo hago así. No es una cuestión muy premeditada, mis fotos son de esta forma, naturales, normalmente las hago en el campo y entonces se une la naturalidad con la naturaleza, pero en este caso no contábamos con lo segundo. Soy paciente y espero  que pasen las cosas, no me gusta provocarlas o crearlas. No me gusta pedir sonrisas o miradas, si la gente está por reír, tarde o temprano reirá y esa sonrisa, seguro que es de verdad. De esta forma es más fácil oír comentarios como, le has sacad justo la expresión que me gusta. Al final lo bello está en lo espontaneo y mucha gente, por miedo a lo sencillo, estropea las cosas adornándolo. Hay veces que a un niño le cuesta ser natural con un desconocido una hora, o diez minutos o nada, mi secreto es que sea el niño el que marque cuanto dura ese proceso. Y hay veces que para que se muestre natural no tiene que verte, pues también vale.

¿Por qué querías mostrarnos la lactancia? ¿Qué tiene de especial?
La verdad es que la idea original no surgió de mi, sino de una amiga Almudena Rodríguez, que tiene un centro de ocio familiar y de crianza respetuosa, Juntitos y revueltos, pero desde el primer momento me lancé de cabeza. Precisamente lo atractivo del proyecto era  la idea era fotografiar lactancias ininterrumpidas en actitudes cotidianas, no madres maquilladas y vestidas de boda en un bosque con ciervos alrededor. Eso quizás no ayude a ver este fenómeno como algo natural y ese era el objetivo. La lactancia tiene de especial todo y nada, es decir es algo tan fuera de lo común como normal, tan especial como simple, tan científico como animal. Es innato y como tal me parece una pena que a veces se facilite reprimir un instinto por factores ajenos.


Esa idea de normalizar la lactancia me parece genial. Aunque no es muy común en esta sociedad dar de mamar a niños mayores de dos años, ¿De dónde salen las mujeres y niños que aparecen en tus fotos? ¿Fue difícil dar con ellos?
En inicio iban a surgir de los círculos de la promotora de la idea, incluyéndose ella misma y mi mujer. Cuando vimos que nos costaba llegar al número que nos habíamos fijado recurrí a otra amiga mía que participa un grupo de crianza respetuosa, en cuestión de 10 minutos le tuve que pedir por favor que parara por que eran demasiadas madres. La verdad es que tuvimos que dejar a mamás fuera del proyecto por temas de logística. El tiempo para terminar el proyecto y las distancias en Madrid hacían muy complicado incluir a más modelos. Hoy mismo he recibido un mail  de una madre con dos hijos de 6 y 4 años que me pedía formar parte de la iniciativa.



Una vez, una mujer  (que era matrona) me dijo que lo que no estaba bien es que las mujeres que dábamos pecho, hiciéramos exhibicionismo de eso, ¿Por qué crees que es importante hacer una exposición como esta?

Realmente nosotros, como familia, no hemos recibido ni percibido nunca una reacción de ese tipo. Quizás sea por vivir en Madrid o quizás por que tampoco estamos pendientes de ello. Pero no siempre nos damos cuenta de que al final nuestra forma de pensar y actuar crea el círculo de gente de la que nos rodeamos y evidentemente suelen ser afines o cercanos a nuestras formas. Una de las cosas que me han sorprendido de la difusión de la exposición en las redes es la reacción en Sudamérica, aquí no he percibido ninguna reacción adversa a las fotos. A raíz de la publicación en un blog de gran difusión en Latinoamérica he recibido calificativos de todo tipo, el más increíble fue el me tildo de pedófilo, por mostrar lo que para una madre, era una actitud poco menos que sexual con una niña de 6 años (la foto de mi mujer y mi hija en la bañera) Por muy triste que me pusiera el comentario, no hizo más que reafirmarme que era necesaria, muy necesaria. A veces dejar de ver una realidad nos hace pensar que no existe, y eso es, precisamente lo que quería hacer, mostrar que existe.


A mi me pasa a veces, que ando a caballo entre la necesaria divulgación (sobre todo visual) para normalizar la lactancia y que la considero, a la vez, un acto íntimo. Un acto íntimo que puede tener una dimensión pública (como dar una muestra de afecto en público), pero que no me gustaría que se desvirgara, que se convirtiera en exhibición o pose. Tu exposición me ha gustado porque me han parecido escenas muy normales, sin pose.
Respecto a las poses, exhibiciones..... Estoy totalmente de acuerdo contigo, no sé si en otros entornos, transgredir, provocar o superar los límites son necesarios o no. Entiendo que a día de hoy, al menos en la sociedad que yo vivo, no es necesario. No creo que sea imprescindible, para conseguir un fin concreto, ponerse a dar la teta en el autobús pegando voces para que todo el mundo te mire. Me parece un gesto tan íntimo, como tú indicas, que debe poder hacerse en público si las circunstancias lo demandan, y las únicas circunstancias que para mi valen, son las que dicta la conexión entre una madre y su hijo. No son fotos de pose, porque no hago ese tipo de foto y porque creo que no aportarían nada a este tema. Estoy convencido que para normalizar hay que ser normal y eso es lo que hemos intentado, hacer cosas normales, en situaciones normales y con gente normal.

¿Dónde podemos ver tu trabajo y la exposición?
Mi trabajo puede verse en mi web www.gabyriva.com. El 2 de Diciembre se ha inaugurado en la Facultad de Psicología de la Uned en un acto en el que han intervenido Ibone Olza, José María Paricio y la directora del curso de Lactancia Materna Ana Lisbona. El curso de lactancia de la Uned va a producir una tirada de fotografías para poder exponerla en su edificio. Al finalizar la exposición pone a disposición de asociaciones o instituciones dicha obra para poder exponerla en distintos lugares y dar así mayores facilidades para su difusión. Si deseas contactar con Gabriel y llevar esta exposición a tu ciudad, puedes hacerlo en www.gabyriva.com

    miércoles, 2 de diciembre de 2015

    A Jesús Arias, gracias.

    Autor de la foto: Javier Linares
    Se me amontonan las palabras y la pena. Una pena enorme y densa. Anoche, de repente, la noticia de que Jesús Arias se había ido para siempre me atravesó como un rayo. Los reportajes, pésames y perfiles llegan desde distintos lugares del mundo. Todos hablan del guitarrista de TNT, del magnífico periodista, de su desbordante talento en la pluma y en la música, de su Cantata recientemente estrenada... Hace falta que alguien muera para que hablen bien de uno. Con Jesús no pasaba eso. Todos lo queríamos. El mundo de la música, como cualquier otro, está lleno de envidias, rencillas y mucho ego. En medio de toda esa bruma, Jesús era el tipo brillante del que salían las grandes ideas que después tenía la generosidad de dejar en manos de otros sin reclamar su parte de protagonismo. Se sabía con talento y por eso no necesitaba que tú se lo reconocieras. Era un intelectual, un hombre del renacimiento, un excelente creador. 

    Jesús era, sobre todas las cosas, un alma sensible en un cuerpo de hombre bueno. Jesús era la inspiración, la energía desbordante en los proyectos, la entrega en el proceso de creación. La cabeza lúcida que se permite explorar territorios indómitos. Un ejemplo para mi. Gracias.

    En mi recuerdo, Jesús siempre será el hombre que si veía llorando a una pareja en un banco de la calle, los acogía en su casa y le daba las cuatro perras que le quedaban, para que siguieran destino a Barcelona al encuentro de un hermano, emigrante ilegal también. Un ejemplo para mi. Gracias.

    No fue fácil su vida. Los últimos tiempos fueron especialmente duros con él. Esta sociedad no está hecha para almas sensibles (no es lo mismo que las débiles), para personas que ponen la dignidad por encima de la utilidad, para poetas y santos. El ser humano necesita dignidad para vivir, no solo pan. Humillar hasta romper el alma humana, convertir en bestias a los humanos es fácil hoy en día. Se tienen las leyes y se tiene el poder para hacerlo. Hay que resistir con dientes y uñas, luchar de pie sin perder de vista la propia dignidad. Y él lo hizo. Sufrió, sí, pero también amó y tuvo la generosidad de dejarnos parte de su alma en su obra digna y valiente que no supo de cheques ni de famas. Descansa en paz con los tuyos, con los artistas nobles de gran corazón. 

    Jesús siempre fuiste un ejemplo para mi. Y seguirás siéndolo. 
    Gracias.

    martes, 24 de noviembre de 2015

    Dentro y fuera

    Una de las principales funciones de la educación es enseñar a "mirar". Les decimos qué pueden mirar y qué no, construimos tabúes y creamos una realidad a base de mostrar y ocultar, de explicar y callar. La mirada con la que nos educaron incluía como método de observación la disección, fragmentación, el análisis. Nos enseñaron que para aprender como funciona el corazón debíamos separarlo del resto y estudiar cada una de sus piezas. Nos enseñaron que el corazón era un órgano, un trozo de carne con una mecánica funcional Se olvidaron de decirnos como le afecta las emociones, si tiene neuronas o no (como ahora están afirmando), si su funcionamiento está íntimamente unido con el del sistema nervioso, el digestivo, el respiratorio, se olvidaron de ponerlo de nuevo en el cuerpo y observar las interacciones.
    Nos dijeron que nosotras éramos individuos. Que nuestros límites, si es que nos insinuaron que los teníamos alguna vez, terminaban en la piel. Nos enseñaron a cuidar nuestra casa y, un poco, a cuidar de los nuestros. No nos mostraron los lazos y los vínculos que nos unían a los demás, no solo a los nuestros, a los que están aquí y ahora, también con los que están lejos y no conocemos, con los que aún no han llegado, con los que nunca conoceremos. Cuando estos seres humanos que aún no han nacido lleguen al planeta Tierra se darán cuenta de que fuimos una generación ciega, que no pudimos ver más allá de lo inmediato. Que no aprendimos a mirar un poco más allá.
    Verán con asombro como enfermamos de contaminación y como devastábamos el suelo y los recursos que necesitábamos para vivir. Horrorizados se darán cuenta de que no pudimos ver, aún cuando no hay más que mirar, que estábamos vendiendo el futuro del Planeta por un puñado de monedas. Serán humanos educados en mirar los vínculos, las interacciones y las relaciones y no podrán comprender qué hizo que no viéramos la catástrofe a la que nos enfrentábamos.
    Se prevé que a finales del siglo la temperatura de la tierra podría aumentar entre 3,7 y 4,8 grados. Los niños que nazcan hoy, tendrán entonces 85 años. Nuestros nietos se enfrentarán a la posibilidad de la extinción. Mientras tanto nosotras seguimos aquí, mirando hacia otro lado sin comprender, ajenas, sin poder enlazar enfermedades con contaminación, contaminación con extinción.

    Necesitamos levantarnos por el futuro de las generaciones que vendrán detrás de la nuestra. Necesitamos alzar la mirada y ver más allá de lo evidente, de lo inmediato. Serán mis hijos, tus nietos, nuestros descendientes quienes sufran en su carne nuestra ceguera.


    Marcha mundial por el Clima.
    Dile a los líderes mundiales que queremos energía 100% limpia.  En casi cada ciudad hay organizadas Marchas Mundiales por el Clima. Puedes entrar en Avaaz y buscar la que esté más cerca de ti. www.avaaz.org


    Necesitamos más personas comprometidas en Granada. Vamos juntas a decirles a los dirigentes que es imprescindible que trabajemos juntos por una energía 100 %. Entra en el enlace e inscríbete para recibir toda la información de las actividades y, si puedes, únete al equipo de voluntariado. Te necesitamos.
    Marcha Mundial por el Clima, Granada

    Nos vemos el próximo domingo a las 12:30 en Plaza Nueva  para enviar un mensaje a los dirigentes del planeta. Tu presencia es importante.
    ¿nos vemos!

    martes, 17 de noviembre de 2015

    El vínculo es lo que sana

    Crónica del Encuentro de Mujeres, Oxitocina organizado por Gansos Salvajes Magazine. En agradecimiento a las mujeres que asistieron, a las maravillosas ponentes que nos alumbraron con su sabiduría y al equipo de Gansos Salvajes: Laura, Antonia, Ana, Mónica y Geli.

     Después de este fin de semana pasado en compañía de grandes mujeres (no lo leáis como una frase hecha), una vez más llego a la conclusión de que lo que sana, lo que nos sana profundamente es el vínculo, la buena compañía, la amistad profunda, el amor. En esta sociedad aprendimos a diseccionar la realidad intentando aprehenderla. Bajo el paradigma de la maquina de vapor hemos puesto una mirada sobre la naturaleza y la vida en que hemos separado unas partes de otras y no hemos atendido a los vínculos, a las interacciones.

    Hemos pretendido saber de botánica sin atender a la fauna, o sabemos mucho del sistema nervioso pero no del endocrino o el digestivo, o creemos saber teorías psicológicas que nos explican las profundidades del alma humana, pero alejadas del contexto social. Y creo que así no hay quien se entere de qué va esto. Vivimos en una sociedad enferma donde crecen los índices de enfermedades como depresión, ansiedad o cáncer en un medioambiente cada vez más contaminado y con formas de vida más superficiales, artificiales y rápidas, alejadas de los ritmos naturales. Y aún nos preguntamos ¿cómo es posible que estemos mal? ¿Por qué me siento mal si lo tengo todo mientras otros seres humanos mueren de hambre? Porque lo que nos falta es importante. Mucho. Más de lo que estamos dispuestas a admitir.

    El milagro sería que estuviéramos bien sin sentir el calor de otro ser humano cerca, sin tomar conciencia de las interacciones que como animales creamos con los otros y con nuestro medioambiente. No se trata de tener amigas con las que seguir manteniendo la máscara que nos ponemos para poder sortear esta vida extraña; sino de amigas y personas que nos rodeen con las que poder soltar y liberarnos del dolor, a las que expresar la vulnerabilidad y la fragilidad, con las que abrirnos al completo. Amigas y personas a las que no necesitáramos engañar con poses sociales.

    Este fin de semana hemos abrazado la fragilidad, la vulnerabilidad, el dolor. Nos hemos encontrado con nuestra fuerza, con el placer, con la alegría, con la amistad. Hemos reído, comido, abrazado, animado, dado consuelo, bailado, nos hemos bañado juntas en un spa, hemos hablado. Este fin de semana, nos hemos encontrado con otras mujeres con las que nos hemos permitido expresar y a las que hemos podido abrazar, y eso cura. Eso nos sana y nos hace más fuertes, eso nos hace más grandes y nos da fuerzas. Porque lo que necesitamos, en esta cultura desconectada, es crear vínculos de amor y solidaridad, es darnos cuenta del significado de la palabra interacción. Es considerar que la otra persona tiene, como nosotros, dignidad. Pero antes, debemos de dar con la propia. Iniciar el camino del autoconocimiento. Otro mundo sería posible. Gracias por permitirme ser parte de la aventura.

    * Las estupendas fotografías son de Dori Romera: http://doriromera.com/

    Excelente comida

    Irene García Perulero

    Taller práctico

    jueves, 12 de noviembre de 2015

    La sexualidad a los 42 años

    Para mi, a mis 42 años, la sexualidad es más un proceso que una meta; un sentir, más que un querer; más cíclica que lineal. Entiendo la sexualidad como un proceso cambiante, cíclico y mutable que incluye el sexo y la maternidad, mis ciclos biológicos, mis reflexiones culturales y las circunstancias vitales. Mi sexualidad está hecha de hormonas y de pensamiento, de emociones y deseos, de permisos y apertura. La comprendo como un largo y profundo viaje, desde los impulsos adolescentes y la desconexión cultural, hasta la vivencia integrada de mi cuerpo con todo el potencial que se adivina en ella. 

    En nuestra cultura, el cuerpo, esa maravillosa herramienta para vivir la experiencia humana, se encuentra escindido de la persona que creemos ser. Lo hemos dejado fuera de la toma de decisiones y somos capaces de vivir experiencias sin estar presentes en él. Una manera de funcionar que nos causa extrañeza de nosotras mismas y nos aleja de la potencialidad gozosa y placentera de la existencia. En nuestra cultura (tan visual) el cuerpo sexual ha de ser un cuerpo físico joven y perfecto para lanzarnos al placer y provocar deseo en los demás. Nada más lejos de la realidad. 

    Habitar mi cuerpo, a los 42 años y dos maternidades,  ha supuesto un proceso que, no solo no teme al tiempo, sino que se alía con él para permitirnos experimentar más placer, goce y alegría. Y es que las mujeres, a según qué edad, deberíamos hablar abiertamente de nuestra sexualidad. Para derribar mitos y allanar el camino de las que vienen detrás. No temáis envejecer. No es el tamaño de las tetas o su turgencia, ni la inexistencia de celulitis o manchas en la piel, lo que te hará gozar y hacer gozar a tu pareja. No hay nada más electrizante que abrirte por completo al placer, que desnudar el alma, que permitirte Ser y Sentir.

    ¡Feliz placer! 






    QUIZÁ TE INTERESE:


    Hablar de sexualidad es hablar de relación. Sobre todo de la relación que mantengo 

    conmigo misma. Es hablar de deseo y placer, de presencia, de conciencia, de 

    energía, de Amor (en genérico)… hablar de sexualidad es hablar de  Vida.


    Nos han educado en la represión sexual, en la negación del placer como parte innegable 

    de la existencia y nos hemos acostumbrado a poner un muro de ladrillos, tensiones y 

    corazas entre el mundo que nos rodea y nosotras mismas. Es como si entre el mundo y yo 

    misma se interpusiera un escudo infranqueable que me oculta, pero, a la vez, me impide 

    Vivir en mayúsculas. Es difícil vivir la sexualidad estando acorazada, con tabúes, miedos, 

    estereotipos y cadenas…


    - La propuesta de este curso es la toma de conciencia del cuerpo como elemento 

    vertebrador e indispensable de las experiencias, no solo sexuales, sino vitales, a través 

    de fáciles ejercicios y eficaces herramientas.


    - Ofrecer una perspectiva diferente sobre el sexo y la sexualidad, entendiendo la 

    sexualidad como una manera de estar en el mundo en la que tiene cabida el sexo, la 

    maternidad (embarazo, parto y lactancia), el ciclo menstrual o, incuso, la creatividad.


    - Abrir nuestros sentidos para permitirnos ir liberando las corazas, los miedos y las 

    resistencias que, tanto en la mente como en el cuerpo, no nos dejan ser quienes

     realmente somos.


    Frente a la visión más tradicional de la sexualidad entendida como acto sexual 

    (preferentemente entre adultos heterosexuales), nos disponemos a recorrer nuestro cuerpo 

    y a conquistarlo para abrir las puertas de los sentidos y el potencial que adivinamos en él. 


    Este curso se articula en torno a cuatro propuestas complementarias:

    1.- Seminario on line de tres horas en directo, 
    el día 19 de diciembre de 2015 a las 17:00 (Hora Madrid) con teoría y prácticas donde las participantes pueden  exponer sus dudas y experiencias. Las sesiones quedarán grabadas a disposición de las participantes durante 60 días.
    • Sesión 1 (a las 17:00): Exposición teórica (con preguntas y respuestas). Duración: 1 hora
    • Sesión 2 (a las 18:00): Práctica corporal "Despertando mi cuerpo" (con preguntas y respuestas). Duración: 1 hora
    • Sesión 3 (a las 17:00): Práctica corporal "Despertando mi sexualidad" (con preguntas y respuestas). Duración: 1 hora

    2.- Archivos de audio con ejercicios guiados (más de 50 minutos de ejercicios). 

    3.- Un blog privado y exclusivo 
    para las participantes durante 60 días con recursos, videos, textos, bibliografía y la posibilidad de compartir experiencias, dudas y opiniones con las demás participantes. 

    4.- Comunidad virtual exclusiva 
    para las participantes donde compartir, expresar, preguntar y continuar hablando y aprendiendo sobre sexualidad en un entorno cuidado y respetuoso. Es posible el anonimato si te sientes más libre así.



    Precio del curso Sexualidad: claves de mi cuerpo de Mujer

    40 € *

    * Incluye:

    - Sesiones on line
    +
    - Archivos de audio con ejercicios
    +
    - Documentación 
    +
    - Acceso a un Blog privado y exclusivo
    +
    - Comunidad virtual


    Hasta el 20 de noviembre solo por 35 €


    ¿Qué pasa si no puedo asistir al curso el 19 de diciembre? Puedes ver los seminarios de 3 horas cuando quieras y cuantas veces quieras durante los siguientes 60 días. 


    Si deseas recibir más información valiosa y regalos especiales para las suscritas a la lista de correos Sexualidad, aquí puedes dejar tu mail:


    * indicates required



    Si deseas recibir el programa completo del curso, puedes solicitarlo aquí: estudiosobreelutero@gmail.com


    La sexualidad es según la OMS: "Un aspecto central del ser humano a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se viven o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales."

    domingo, 8 de noviembre de 2015

    PRÓXIMAMENTE CURSO ONLINE Sexualidad: claves de mi cuerpo de mujer



    Lactancia: atención sanitaria

    La atención sanitaria a las mujeres deja mucho que desear en general. No me gusta ser tan categórica pero es evidente que el sistema médico androcéntrico va dejando un historial de víctimas detrás con nombre de mujer. El tema de la lactancia es especialmente sangrante. La falta de conocimientos sobre lactancia del sector sanitario debería producir sonrojo y vergüenza en el colectivo. Ni profesionales de la ginecología, ni matronas, pediatras o médicos de familia tienen en general demasiada idea de qué va esto.  Como siempre, hay un grupo de profesionales que sí se han ocupado de conocer y saber de verdad lo que significa una mastitits, un mal agarre o un frenillo, pero, desafortunadamente, no es lo común.

    Por eso escribo este post. 

    No hay más que pasarse por un grupo de apoyo a la lactancia presencial o virtual para poder hacer una estupenda recopilación de mitos, prejuicios y estupideces que los profesionales sanitarios han dicho a las mujeres: desde “tu leche es aguá colorá” al “no alimenta” o “no existe el frenillo submucoso” o “si tienes mastitis deja de dar de mamar” o “amamantar duele”. Cada una de las mujeres que hemos tenido problemas con la lactancia tenemos una historia, generalmente, de desamparo médico detrás.

    Ahora está de moda decir que la lactancia es lo mejor para el bebé. Pero ante cualquier problema, los sanitarios, que no saben resolverlo – porque no los/se han formado-, inmediatamente ofrecen el biberón. Y lo que muchas mujeres queremos no es dar el biberón cuando surgen problemas con la lactancia, lo que muchas mujeres queremos es que se resuelvan los problemas y continuar alimentando a nuestros hijos como y hasta que nos de la gana. Para dar un biberón no hace falta ir al médico. Lo peor, no es que los profesionales no sepan de lactancia. Lo peor es que mienten, dan información errónea  o se inventan cosas con tal de no mostrar que no saben. Con lo bien que quedarían cuando va una mujer a su consulta con una mastitis, diciendo:
    • -   Espera, que no sé que tengo que hacer. Voy a llamar a quien sí sabe o a contactar con un grupo de apoyo a la lactancia (cuya información científica suele estar más actualizada y ser muy superior a la que manejan la mayoría de los sanitarios, todo hay que decirlo) o voy a formarme.

    Entonces, a las mujeres no llegarían a casa con una mastitis y la prohibición de amamantar hasta llegar al absceso o con un biberón y las lágrimas en los ojos o con la idea (prejuicio machista donde los haya) de que nuestro cuerpo nos provoca dolor y que amamantar duele y hay que sacrificarse. Entonces las mujeres podríamos disfrutar de una lactancia placentera y saludable, sin dolor ni enfermedad.

    Otro asunto muy controvertido es la falta de conocimiento del sanitario de turno sobre los medicamentos compatibles con la lactancia. Yo he tenido que oír en una consulta que mientras esté dando de mamar, no me podían recetar nada para una dolencia. Como si tuviera que elegir entre estar sana y alimentar a mi hijo. Entre la salud de mi hijo y la mía propia. Sobre todo, cuando existen recursos al alcance de todos para ver la compatibilidad de los medicamentos con la lactancia. No hacer uso de estas herramientas (como e-lactancia) o hacer que la mujer elija es de una falta de profesionalidad absoluta.  

    La parte positiva de esto es que las mujeres nos hemos tenido que trabajar la autogestión de la lactancia y la información circula de igual a igual en los grupos de apoyo. Una forma de conocimiento valiosísima que debe recuperarse en los demás ámbitos. La parte negativa son las miles de mujeres que no llegan a contactar con estos grupos y que pierden la lactancia a pesar de su deseo de mantenerla.  La parte negativa es que hay cuestiones, como operaciones de frenillo o el análisis de la leche en una mastitis o la receta de algunos antibióticos en la que necesitas al sistema médico para que accedas a ellos. Son numerosas las familias que se ven obligadas a viajar a otras provincias o a ir de consulta en consulta hasta que encuentran a un buen profesional capaz de tratar un simple frenillo. Por el camino, obstrucciones, mastitis, abscesos, lactancia…

    Una vez más, el cuerpo de la mujer es ninguneado y poco tenido en cuenta. Una vez más, el deseo de las mujeres (de dar de mamar), minusvalorado. Una vez más, lo que no existe en el cuerpo de los hombres, no existe para la ciencia.

    ¿Hasta cuándo? 

    miércoles, 4 de noviembre de 2015

    Sin noticias de mi menstruación

    Así estamos. Mi hijo pequeño nació en octubre de 2013. Hace pocos días cumplió dos años. Si a esto le sumo los nueve meses de embarazo, resulta que voy camino de los tres años sin menstruar. ¡Qué raro puede parecer! O no. Porque la lactancia prolongada y a demanda e intensiva que llevamos el pequeño y una servidora está haciendo que la menstruación no tenga mucha prisa en regresar. A veces, cuando por trabajo, he estado separada del pequeño durante más de cinco horas, comienzo a notar movimientos en mi bajo vientre. El útero se estira, se despereza, los ovarios se activan... entonces llega el pequeño y mama. Mama mucho, como si quisiera ponerse al día de esas horas que nos hemos arrebatado. Entonces todo vuelve a la calma. Se acabaron las sensaciones, vibraciones, movimientos del bajo vientre. Mi vientre se queda en silencio de nuevo. 

    Sé que no es muy normal en esta sociedad que tengamos amenorreas tan prolongadas por la lactancia, pero creo que tampoco tenemos tanta lactancia a demanda e intensiva. En otras culturas es más común que la menstruación no aparezca tras el parto hasta pasado el año o los dos años. De hecho, somos de las primeras generaciones, junto con la de nuestras madres, que más menstruaciones tendremos, ya que somos las que más tarde nos embarazamos, menos hijos tenemos y menos lactancia damos. Lo que eso signifique en nuestra salud está por ver. 

    El caso es que me siento rara por no menstruar. En esta sociedad es raro no menstruar. La menstruación, además, en nuestro imaginario, va asociada a la salud. Es casi como un medidor para saber si el cuerpo está sano o no. Llevo casi tres años sin poder medir e identificar el estado de mi cuerpo a través de la menstruación. Curioso. Un experimento para mi. He sido una máquina de precisión, con menstruaciones regulares y puntuales, y mi cuerpo, ahora me muestra otra manera de estar. Me consta que muchas madres que amamantan a demanda a niños de dos años siguen sin menstruar, pero no es tan común. De cualquier manera, ya os contaré cómo me siento cuando vuelva. 

    martes, 3 de noviembre de 2015

    Oxitocina con Gansos Salvajes III

    Tercera y cuarta partes de la entrevista/diálogo que mantuvimos Laura Martínez, directora de Gansos Salvajes Magazine, y yo con motivo de la celebración del fin de semana dedicado a la oxitocina. En esta ocasión hablamos de las relaciones, los conflictos, el patriarcado que nos ha educado para creer que en las relaciones siempre ha de darse la competencia y de otras miradas sobre el mundo que nos rodea...

    parte 3




    En esta parte hablamos de la relajación del útero, de cómo surgió esta relajación  y de las implicaciones en el propio cuerpo y en la sociedad. ¿Cómo sería una sociedad con personas más relajadas?

    parte 4





    Si quieres ver la entrevista completa aquí tienes los otros dos fragmentos:

    parte 1




    parte 2




    Si quieres saber más sobre el fin de semana OXITOCINA visita www.gansossalvajes.com

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