lunes, 22 de diciembre de 2014

Carta a las feministas que fueron antes que yo

Queridas mujeres:

Os escribo con el respeto que me merece quien, en algún momento, deseó cambiar el orden de las cosas. Y es desde ahí, desde el anhelo de cambio compartido, desde el que deseo comunicarme con vosotras. Yo tengo cuarenta años, así que crecí prácticamente en democracia en este país y me encontré muchas de las reformas legales necesarias para poner en marcha la democracia ya rubricadas. Poco tenía que decir de estas leyes que zanjaban por escrito la igualdad de los hombres y de las mujeres... hasta que nació mi hija. De hecho, fui una feminista convencida y trabajé activamente para difundir este pensamiento... hasta que fui madre. Hasta que, a las dieciséis semanas de vida de mi hija, tuve que elegir si quería quedarme con ella o irme a trabajar. Y en ese instante me sentí traicionada. Mucho. Todos los años de estudios, todos los esfuerzos profesionales, todas las ilusiones para que ahora el sistema me hiciera elegir si quería dejar mi trabajo (y la consiguiente dificultad para regresar al mundo laboral después) o reincorporarme como si nada hubiera ocurrido. Como si mi hija no estuviera ahí, esperando olerme, mamar de mi o acariciar mi piel. Me indigné porque nadie me había avisado de esto. Veníais delante de mi y no me dijisteis que el precio de que la mujer se incorporara al mercado laboral era dejar a sus bebés recién nacidos en otras manos. Yo no quería dejar a mi hija en manos de nadie. Yo quería ser yo quien la criara. Y debí elegir. Y eso me pareció tremendo. Elegir dejar mi trabajo y comenzar de cero, me pareció en su momento y me sigue pareciendo, injusto. Las mujeres (y los hombres) no deberíamos tener que elegir entre la maternidad o la paternidad y el trabajo. Deberíamos vivir en una sociedad que articulara sus recursos y economía con una lógica ética en la que el sostenimiento de la vida humana fuera el principal objetivo. En la que no primera sobre todas las cosas la lógica neocapitalista. Ética frente a lógica utilitaria, Vida frente a economía. 

Sé que muchas de vosotras escapasteis a través del trabajo de una vida insustancial hecha de souflés y puntillas, que el mercado laboral os pareció la ventana de escape de la rutina y y el almidón. La presión de la propaganda franquista de la buena ama de casa era tan demencial que cualquiera en su sano juicio deseaba huir de ella. Pero, y si me permitís el símil, tirásteis al bebé con el agua del baño. Porque una cosa es asumir que la madre sea la servil sirvienta de la familia y otra pretender naturalizar que las mujeres dejemos a nuestros bebés de cuatro meses, ocho horas al día, con otras personas.

Sé que nuestros desacuerdos son generacionales. Sois las madres del  biberón, de la crianza conductivista y de las luchas ideológicas. Estáis muchas de vosotras en situación de poder, por edad y por batallas ganadas. Sé que cuesta comprender que haya mujeres no alienadas que disfruten con la maternidad. Pero las mujeres de nuestra generación no llegamos a la maternidad por un mandato de género. Muy al contrario, el mándato que recibimos desde bien pequeñas fue: estudia, trabaja y gana dinero. Y muchas de nosotras nos encontramos con la sorpresa de que la maternidad era un espacio de libertad y empoderamiento personal. Nuestra maternidad no está hecha de lacitos y buena normas de conducta; nuestra maternidad está hecha de cuerpo, sexo, placer y fuerza.

Os pido de corazón que nos echéis una mano a las que venimos detrás. Dejad de luchar contra la maternidad y pongámonos a una a luchar contra el sistema, contra el neocapitalismo, contra la explotación. La maternidad no es el problema, el problema es el sistema. No pidáis en mi nombre bajas para el padre, pedid bajas para quien más desee quedarse en casa con los hijos y procurad leyes que impidan que la decisión implique a quien la toma, quedarse fuera del sistema. No pidáis guarderías de 0 a 3 años por mi, pedid para quien quiera, bajas retribuidas más amplias de hasta, por lo menos, dos años y haced leyes para que si decido usarlas, la empresa no pueda castigarme. Volved la mirada hacia los niños y las niñas y dejemos de usar las palabras que interesan al sistema: lógica empresarial, capitales, beneficios, salario, productividad... y comencemos a hablar en el idioma de la Vida, hablemos de ética, cuidados, amor y solidaridad. Entonces, unidas, podremos, al fin, trasformar la sociedad.  

Atentamente,
Una feminista de cuarenta años.

Quizá te interese:

Sexo y maternidad

Madre, pero no mucho

sábado, 20 de diciembre de 2014

Sorteo dos ejemplares Cuerpo de Mujer

Para celebrar la segunda edición del libro Cuerpo de Mujer. Reconectar con el útero, la Editorial Ob Stare celebra un sorteo express (solo tienes hasta el martes) de dos ejemplares firmados. En esta segunda edición he revisado y ampliado el libro con mucha más información "técnica" y, además, está prologado por la endocrinóloga Carme Valls. 







Si quieres tener totalmente gratis un libro de la segunda edición de "Cuerpo de Mujer. Reconectar con el útero", entra en el enlace de Facebook, dale a Me gusta y deja tu respuesta: ¿Cómo definirías la relación que tienes con tu útero?


viernes, 12 de diciembre de 2014

Después de Miami

He regresado de Miami con la sensación de que estaba en lo cierto: hay una rueda de mujeres que están cambiando el mundo. En cada ciudad, en cada barrio, en cada bloque de vecinos, las mujeres comenzamos a despertar y a cuestionar lo que la habíamos dado por válido. Sin embargo, aún queda mucho, mucho más de lo que nos puede parecer a veces, por hacer. Es increíble como, independientemente de la religión o el país de origen, la clase social o la educación recibida las mujeres estamos unidas, enredadas en experiencias compartidas, entretejidas por lazos de vivencias similares. Es el patriarcado que flota y sobrevuela las opciones más o menos diferentes de la sociedad. 


Estuve en Miami compartiendo con mujeres de varios países y diferentes religiones. Todas tan diferentes y a la vez tan iguales que las lágrimas de una podían ser sentidas por todas. Frente  a las variables de los detalles proporcionados por la cultura, la evidencia de que compartíamos un legado y un anhelo común fue mayor. Somos mujeres atravesadas por violencia obstétrica, la pérdida de la madre patriarcal, la relación mal encauzada con nuestro propio cuerpo. Somos mujeres las que nos enfrentamos a los dilemas de qué hacer con nuestras vidas, las que encontramos demasiado estrechos los límites del modelo impuesto socialmente. Somos mujeres las que nos revelamos contra un sistema en el que no tenemos cabida y buscamos respuestas a preguntas imposibles.


En Miami, se ha comenzado a tejer un encuentro de almas que cambiará la ciudad y a sus gentes. Están por comenzar los círculos de madres y bebés, círculos de mujeres y espacios para el encuentro entre nosotras. Como una semilla, queda plantada la fecunda intención de trabajar por y para las mujeres. Una vez más, la hermandad de las mujeres se produjo, como se produjo la magia de ampliar, hasta el continente americano, de norte a sur, mi familia en la tierra. Buenos Aires,  Miami y Granada en un triángulo de fraternidad y amor. Gracias a Erica Vanina, de Mujer Integra, por crear este encuentro. Gracias a las asistentes por acudir a la llamada. 

Gracias por haber estado y formar parte de esta cadena de cambio. Nos volveremos a encontrar.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Presentación del documental Microbirth, conferencia y firma de libros

El próximo jueves, 4 de diciembre, 
a las 4 de la tarde, 
en el Centro Om´Echaye en Miami 
(1100 E. Hallandale Beach Blvd. Hallandale, Florida) 
os invito a la presentación del documental 
"Microbirth"
Se trata de un documental revelador de los eventos microscópicos 
que suceden durante el nacimiento. 



Presentado y auspiciado por Diana Zacharín.

Tras su visualización, a las 5 de la tarde, 
ofreceré una conferencia titulada  
"Nacimiento, poder de mujer y futuro de la Humanidad".

A las 6 de la tarde, firma de libros. 

La presentación del documental está organizada por 
Mujer Integra, Blissful Mommy y Om´Echaye
Más información en www.mujerintegra.com

La entrada es gratuita.

Será un placer para mi reunirme con las mujeres de Miami para continuar hablando de salud, mujeres y nacimiento.

Puedes contactar directamente conmigo: 
estudiosobreelutero@gmail.com


El viernes, 5 de diciembre y el sábado, 6 de diciembre 
tendrá lugar el taller vivencial 
"El poder Interior: Una camino de Salud y éxito"
Más información e inscripciones en:

viernes, 7 de noviembre de 2014

La menopausia, sus efectos y la medicalización

Érase una vez una mujer que entró en el climatérico, o sea la menopausia. Hasta aquí nada anormal, al fin y al cabo es algo que antes o después nos va a suceder a todas. Como tenía algunos síntomas (sofocos sobre todo), fue al médico y éste le recomendó tomar unas pastillas para un tratamiento denominado tratamiento hormonal sustitutorio. Y la mujer las estuvo tomando un tiempo. Un buen día volvió a la consulta y el médico le dijo que habían retirado ese medicamento y ya no podía recetarle más pastillas. Y ese es el fin de lo que muchas mujeres en este país vivieron. 

Y ahora la subtrama: En las primeras décadas del S.XX se sintetiza el estrógeno en laboratorio. Los científicos se congratulan con el invento pero no saben bien qué hacer con él. Idea: daremos estrógenos a las mujeres que tienen menos, o sea, a las mujeres en menopausia. Y comienzan a dar estrógenos asegurando que su ingesta es beneficiosa para la mujer: mejora enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, cáncer, envejecimiento, lubricación genital... Comienza la medicalización de un periodo normal de la vida de la mujer: la menopausia.

Entre 1995 y 1998 se realiza un estudio WHI (Women´s Health Initiative) en el que se estudia a 17.000 mujeres. El estudio finaliza antes de lo que tenían previsto al descubrir que las mujeres que estaban tomando la terapia hormonal sustitutiva presentaban un 23 % más de cáncer de mama que las otras. No era ético después de obtener este resultado parcial continuar con el estudio. Como comprenderéis, se retira la terapia hormonal sustitutiva, pero pocas son las mujeres que son informadas del motivo real. La Agencia Española del medicamento y el Ministerio de Sanidad en julio de 2002 hizo público el siguiente comunicado alertando de los perjuicios de dicha terapia: 

http://www.aemps.gob.es/informa/notasInformativas/medicamentosUsoHumano/seguridad/2002/docs/THS-estrogenos-progestagenos_PS.pdf

Entonces nuestros queridos miembros de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetrícia) - y aquí hago un inciso para decir que una Sociedad Científica, aunque la escribamos con mayúsculas, es una sociedad privada que responde a intereses privados-, con un lenguaje tendencioso que merece otro post, remite a sus socios un documento en el que los anima a continuar recetando la terapia hormonal sustitutiva con datos sospechosos y nada neutros. En el siguiente enlace podéis leer dicho comunicado:


Afortunadamente hay médicas que han denunciado estos hechos y se muestran muy críticas en público, pero, ahora, como mujeres es cuando nos toca preguntarnos: ¿De verdad es la ciencia neutra? ¿Al servicio de quien está? ¿Qué hay detrás de la medicalización de nuestro cuerpo y nuestros ciclos vitales?

Preguntas que dejo abiertas para que cada una encuentre su propia respuesta.


Suscríbete aqui a la video conferencia gratuita

miércoles, 5 de noviembre de 2014

La salud y la enfermedad

Como algunas sabréis acabo de finalizar el Experto universitario en Género y Salud. De todo este tiempo dedicada a analizar y obtener una mirada más profunda sobre nuestra salud y los conceptos médicos de la misma, he sacado las siguientes conclusiones:

1.- La ciencia es una forma de percibir y explicar el mundo. Cada época modifica lo que es y lo que no es la realidad, por lo que no podemos considerarla una verdad absoluta e incontestable. Imagina intentar explicar la física cuántica a los científicos del siglo XIX, creerían que están locos.

2.- La ciencia responde preguntas que previamente alguien se ha formulado, quién es ese alguien y qué preguntas se formulan son esenciales para obtener unas respuestas u otras. Hay pocas mujeres investigadoras y menos aún directoras de investigación, así que puede que lo que nos preocupa a nosotras, no sea lo mismo que le preocupa a ellos. (Prometo post sobre investigación y episiotomía)

3.- La relación de la ciencia con el cuerpo de la mujer siempre ha sido y es compleja y algo turbia. En efecto, el cuerpo de la mujer era considerado impuro e imperfecto. El androcentrismo ha estado presente (y sigue estando, solo hay que mirar las viñetas de la SEGO) en el entorno médico.

4.- Hay un prejuicio "científico" en el que se basa la medicalización de los procesos y del cuerpo de la mujer según el cual, nuestro cuerpo no funciona adecuadamente. Parte de la premisa de que es imperfecto. Como dice la doctora Hency Goer: los médicos no confian en que el cuerpo de la mujer vaya a hacer lo que se espera.

5.- Salud y enfermedad no son términos absolutos. Son relativos y dependen de lo que socialmente se espere de las personas. 

6.- Los sistemas de salud responden a una ideología. Pueden ser machistas, progresistas, igualitarios, reaccionarios, clasistas... y en función de esto, tu salud será percibida de una u otra forma.

7.- No vayas al médico a no ser que estés enferma. Los médicos están formados para diagnosticar y curar enfermedades. La responsabilidad de cada una es velar por su propia salud. Los cribados diagnósticos están ahora en cuestión. Este tema merece post aparte.


8.- Tu salud depende más de tu situación social y estilo de vida que de tus genes. Aunque nos parezca mentira,  tu salud depende más de si vives en una democracia o país totalitario, rico o pobre, o si haces trabajo manual o intelectual o eres cuidadora o estás en paro que de los genes que portas. Las estadísticas son tercas en este sentido.

9.- Disfruta de tu cuerpo y de la vida. Al final, tu cuerpo lo vives tú, y de tu vivencia corporal depende en gran medida la calidad y el bienestar de tu vida. Es decir, tu salud.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Imágenes del útero II

La mente y el cuerpo son uno, aunque, curiosamente, la ciencia más racionalista y asimilada se empeñe en defender lo contrario. Repito, la mente y el cuerpo son uno, una unidad difícil de percibir, dado lo limitada de nuestra visión. Ya dice la ginecóloga Christiane Northrup en su libro Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer que el patriarcado es la separación del cuerpo y la mente. Una separación aprehendida de tal manera que nos identificamos por completo con la mente. Creemos ser esa que piensa a todas horas o, peor, los pensamientos en sí y renegamos o nos olvidamos de nuestro cuerpo, soporte, sostén, generador y parte indivisa de nosotras mismas. 

Al haber crecido alejadas de nuestro cuerpo, se nos hace especialmente complicado tomar conciencia de su existencia, sentir interiormente su estado y acceder a una conexión profunda. Por esto creo que se hace absolutamente necesario comenzar un trabajo personal de autodescubrimiento y reunificación de la mente y el cuerpo, proporcionando la unidad que nos da la fuerza de reunir todos nuestros potenciales. Y para comenzar necesitamos saber, conocer y asimilar cómo somos en el interior. A continuación os ofrezco unas imágenes que pueden ser útiles para, desde la mente, ir al interior y propiciar la sensación interna de contacto íntimo con nuestros órganos sexuales. De esta manera se posibilita devolver a la mente la dimensión de los órganos ocultos. Pero este es solo el primer paso, el segundo, y crucial, es reconocer en el propio cuerpo, sentir desde su interior, la presencia de estos órganos y darles un espacio.

Espero que sirvan como un primer paso estas imágenes. Te propongo un ejercicio poderoso que puede ayudarte a integrar el espacio corporal que hemos perdido.

Ejercicio:
Mira estas imágenes primero y familiarízate con las formas y elementos de los dibujos. Después, cierra los ojos, respira relajadamente y observa el foco de percepción del centro de tu frente. En tu frente hay un foco que es el espacio a través del cual aparecen los pensamientos y percibes el mundo exterior. Date cuenta de su existencia. Una vez hayas localizado ese foco de percepción, imagina que lo metes en un ascensor y que puede viajar por tu cuerpo. Viaja hacia el interior de tu cuerpo con ese foco de percepción y llévalo hasta donde los siguientes dibujos te muestren en tu interior. 


Esta es una imagen del suelo pélvico que te puede ayudar a localizar el ano, periné, vagina, uretra y clítoris. 


A continuación, mira este dibujoesquemático del útero visto frontalmente.




El útero visto desde la espalda de la mujer.




 El útero visto desde el lateral. Verás que aunque frontalmente se dibuje como una estructura elevada, el útero en realidad descansa sobre la vejiga urinaria, generalmente hacia delante, aunque cada útero presenta diferente inclinación y también es posible que tengas un útero retroverso, como se muestra en la fotografía de abajo. 



El útero en una vista cenital en relación con los demás órganos de la pelvis.




Espero que este ejercicio te sirva para localizar, viajar con tu conciencia por el interior de tu cuerpo y comenzar a reintegrar la experiencia corporal de la pelvis de la que, lamentablemente, tan desconectadas estamos. ¡Qué lo disfrutes!






domingo, 2 de noviembre de 2014

De pareja a trío




Os presento mi nuevo proyecto. Se llama En la Pareja y es el hogar de un taller on line diseñado para las parejas que, después del nacimiento de un hijo, están pasando por problemas y conflictos. Desde hace años acompaño a mujeres en la maternidad a través de círculos y grupos de apoyo y una constante ha sido la crisis de pareja por la que se suele pasar cuando dejamos de ser dos y nos convertimos en tres (a veces en cuatro o más). Cuando una parte de la pareja comienza a querer cosas diferentes, a cambiar por dentro y por fuera y la otra parte no acompaña este proceso, suele crearse una situación de desequilibrio en la que los enfados, las peleas y los silencios pueden apropiarse de un periodo que, paradójicamente, es maravilloso.

Sé por lo que se pasa porque yo misma pasé por ahí hace diez años, cuando nació mi primera hija. Poder nombrar el problema, tener una visión más elevada de una misma y de la otra persona y  herramientas eficaces para el propio crecimiento es imprescindible para comenzar a crear una nueva relación en la que las dos partes sean más ellas mismas. Para mi es fundamental que las mujeres y los hombres nos recuperemos de este largo letargo en el que nos hemos perdido de ser quienes somos. Las relaciones de pareja pueden ser una parte fundamental de nuestras vidas y merece la pena revisarlas y darles el espacio que se merecen. Aviso de que aunque las fotos sean de parejas heterosexuales, en realidad, mi visión incluye también a las parejas homosexuales con hijos. 

Os invito a echar un vistazo a mi nuevo proyecto y os emplazo para, dentro de poco, continuar hablando de familia con el lanzamiento de mi nuevo libro De Pareja a Trío: Crisis de pareja tras el nacimiento de un hijo, de la EDITORIAL Ob Stare. 



lunes, 27 de octubre de 2014

Lactancia, una cuestión incómoda

Soy de las mujeres que se han involucrado en el movimiento de apoyo a la lactancia y de un tiempo a esta parte me apetece hacer una serie de reflexiones en voz alta sobre el asunto:

1.- La lactancia materna no es beneficiosa para el bebé, la leche artificial es lo perjudicial. La manera en que se aportan los datos está reflejando una posición que, bajo mi punto de vista, no es adecuada. No es que la lactancia materna beneficie a los niños, ya que es el alimento natural y propio de ellos, sino que la alimentación artificial presenta perjuicios: inteligencia, alergias, enfermedades...

2.- Lactancia y amor no son lo mismo. Las madres que amamantamos no amamos a nuestros hijos más que las que no lo hacemos. Este es un error de bulto que creo que las personas que comunicamos sobre temas de lactancia debemos atender. El amor y el vínculo son aspectos más sutiles y fundamentales y no podemos dar por hecho que los bebés que no son amamantados no son amados igual o más que los que sí lo hacen.

3.- La lactancia materna no nos protege a las mujeres del cáncer de mama; es la falta de lactancia lo que es un factor de riesgo. De igual manera que en el punto 1, volvemos a poner el énfasis en lo no natural y así se entiende peor el concepto. 

4.- Amamantar es tan esencialista como hacer la digestión y fabricar bilis. Frente a las visiones que definen cualquier acción biológica de la maternidad como esencialista, me pregunto qué tiene de esencialista querer usar mis tetas para lo que fueron concebidas: dar de mamar. Mis pulmones fueron diseñados para respirar y por no ser esencialista no voy con un respirador artificial por la vida. Por ese motivo tampoco uso leche artificial ni biberones.

5.- La OMS recomienda seis meses (no cuatro) de lactancia materna exclusiva y a demanda (del bebé), otros seis meses (hasta el año) de alimentación complementaria (la leche materna sigue siendo primera y básica) y, a partir de ahí, alimentación normal y más lactancia hasta que mamá y bebé/niño quieran. La OMS no recomienda mi Primer Danonino a los 4 meses ni otras barbaridades de la industria alimentaria. 

6.- La mejor leche para una cría de humano, es la de una madre humana. La mejor leche para las crías mamíferas es la de sus madres. La leche no pierde nutrientes ni baja de calidad por sorpresa cuando el bebé cumple un determinado mes o alcanza una edad concreta. La leche de vaca es para criar terneras. Las vacas, al año, no cambian los terneros por cabritos ni las gatas a sus cachorros por lobeznos. Cada especie fabrica la leche ideal para su especie.

7.- No se sabe a ciencia cierta la edad "normal" de destete en humanos. Algunos estudiosos la estiman entre los dos años y medio y los siete.

8.- En general, muchos pediatras, ginecólogos y comadronas no tienen ni idea de lactancia porque nunca han dado de mamar y no se le da demasiada importancia en los planes de estudio. La realidad es que a día de hoy aún hay quien cree que ante una mastitis hay que destetar o no saben detectar un mal agarre o un frenillo. Mi sugerencia a las madres: acudid a los grupos de apoyo a la lactancia o a las asesoras, suelen estar más actualizadas y saben más que los que se supone deberían saber.

9.- Hay una sospecha generalizada dentro del paradigma científico que ha traspasado a las propias mujeres, según la cual existe el prejuicio de que tu cuerpo no va a hacer lo que se espera que tiene que hacer, ya sea parir naturalmente o amamantar a tu cría. Pensar un poco sobre esta visión, que impregna la práctica de la salud de la mujer, puede ayudarnos a no dejarnos influir por ella.

10.- Dar teta es una decisión íntima, personal y debería tener su origen en el deseo propio. No creo en las presiones sociales ni en los ideales ni en lo que digan los demás. Si quieres amamantar a tu bebé, hazlo. Si no quieres, no lo hagas. Si quieres amamantar y tienes dificultades, busca apoyo en los grupos de lactancia y las asesoras si no lo encuentras en la sanidad.

Ahora la novedad es enviar el mensaje desde la sanidad de que lo mejor es amamantar, pero ante cualquier dificultad, como no saben resolverla y se sienten incómodos, te lanzan a comprar un bote de leche. De esta forma volvemos a casa llenas de culpabilidad. Busca ayuda activamente si deseas amamantar y tienes problemas. Y si has decidido que no amamantas a tu bebé conociendo la información, disfruta de tu maternidad y no creas, ni por un instante, que eres peor madre. Por mi parte, seguiré apoyando la lactancia materna como una actividad que emerja del deseo de la madre y del bebé y como medio para derribar la información "científica" sobre nuestro cuerpo.



HERRAMIENTAS PARA REVERTIR LOS EFECTOS DEL PATRIARCADO EN TU CUERPO



viernes, 24 de octubre de 2014

Casilda Rodrigañez y la sumisión

Quien me ha oído en las charlas sabe que siempre cuento que cuando leí el libro de Casilda Rodrigañez "La represión del deseo materno y la génesis del estado e sumisión inconsciente" algo sucedió. El click que acompaña el cambio, la apertura, la mirada cambiada de eje. Me cambió porque me di cuenta de que ya no podía seguir viendo como "normal" lo que no eran más que reflejos del poder sobre mi y de mi sumisión "normalizada". Y entonces todo volvió a chirriarme, ya lo había hecho antes, pero ahora desde otro espacio en el que yo tenía más cabida. Damos por sentado que la sociedad se construye para mejor orden y funcionalidad y no concebimos que ese orden solo pueda ser debido a una mayor comodidad de unos grupos dominantes y que sirva a unos determinados valores concretos y, desde luego, superables. La competitividad es solo una manera de estar en el mundo, otra sería la cooperación. La sumisión sirve a unos fines determinados y no a otros. Si algo vengo observando desde que hace diez años comencé a rumiar sobre estos y otros temas es que la sumisión nos iguala a casi todas. Nos iguala en lo que decimos y lo que callamos, nos iguala en cómo lo decimos y desde dónde. Sumisas incluso en la insumisión, respondiendo siempre a valores de fuera, reaccionando a lo externo, en vez de escogiendo el camino desde el centro de una misma. Si no fuera mujer, si no fuera hombre ¿qué haría en la vida? Si no estuviera sujeta a mandatos de género, si pudiera ser o no ser madre, si pudiera trabajar en lo que quisiera ¿en qué lo haría? ¿Qué sería, a qué dedicaría mi tiempo? Si hubiera crecido sin limitaciones ¿qué hubiera desarrollado mi alma? ¿A quién habría amado? ¿Con quién pasaría mi tiempo? Responder a esas preguntas y comenzar a caminar en la dirección que deseo, a eso le llamo tener poder. 

Mi propuesta es que, llegadas a un punto, en vez de continuar chocando con el cristal del patriarcado (que existe) para acceder al otro lado creyendo que allí nos espera un mundo mejor, podemos sobrevolarlo y decidir nuestro propio vuelo, más allá de los roles, creencias y estereotipos asignados. Podemos volar lejos o quedarnos cerca, ser mariposas o gusanos, podemos subir o posar los pies en la tierra... quizá haya herramientas que alejadas de la razón (tan superior ella) no estemos utilizando. ¿Qué tal si volamos con la imaginación? 

Vale, no deja de ser un artificio mental pero, ¿qué crees que son las ideas que tienes sobre ti y el mundo?

Si no tuvieras miedo, si creyeras en ti misma, si no hubieses sido mujer en un entorno patriarcal ¿Qué harías que no estás haciendo?


* Poder (empoderamiento): acción de tomar decisiones en la vida bajo criterios propios.



miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Desde dónde salimos al mundo?

¿Desde dónde las mujeres vamos a conquistar el espacio que nos es también propio? ¿Desde qué plataforma nos vamos a mover en el mundo físico y material? ¿Con qué soporte contamos como seres humanos para alcanzar nuestras metas y objetivos? ¿Cuál es el espacio interno desde el que crear la propia realidad?
Cada vez que me encuentro con mujeres observo que esta es una constante. Alcanzamos la mente como eje desde el cual articular nuestro mundo y nos olvidamos del cuerpo físico. El cuerpo es el terreno-espacio material propio y subjetivo que nos conecta con el mundo tangible. Es el cuerpo la plataforma a través de la cual el mundo físico entra en mi psique y en mi organismo y es el cuerpo el que me expresa y me da un espacio en el mismo.
Uno de los mayores conflictos que he tenido en mi vida tenía que ver con la búsqueda de mi sitio, mi lugar en este mundo. ¿Qué hacer, cómo, para qué, por qué? eran constantes y agotadoras reflexiones. Y la sensación que me acompañaba era de que no había un eje desde el cual encontrar la respuesta, tan solo espacio vacío, nubes cambiantes, gas, puros pensamientos sin dirección desde los cuales resultaba muy difícil articular mis pensamientos y llevarlos a la acción. Recuperar mi cuerpo para mi, hacerlo mi hogar, mi territorio sagrado ha sido un proceso maravilloso.
Necesitamos un eje interno mental y físico que nos permita crear un movimiento desde el interior hacia el exterior. Que nos permita alcanzar metas y lograr objetivos. Un eje desde el cual ponernos en pie y pisar fuerte sobre el mundo físico y transformar lo que no nos guste en nuestra sociedad y crear una realidad mejor y más digna para todos.
Creo que todas las mujeres merecemos morar en nuestros cuerpo y, desde ahí, crear la realidad que deseamos. Porque si no estás en ti, ¿Dónde estás? Si no ocupas tu propio cuerpo internamente ¿Cómo ocuparás un espacio exterior? Si no tienes tú el poder sobre tu cuerpo ¿Quién lo tiene?




lunes, 6 de octubre de 2014

Tu cuerpo es ¿público o privado?

Creo que al final deberemos, en algún momento, volver al principio. Formular la pregunta esencial, la que está al principio de los principios y de la que se derivan todas las demás, la que tiene más consecuencias y la que más lejana puede parecernos. La pregunta dice así: Es el cuerpo de la mujer ¿un territorio privado o público? Esa es la gran pregunta. Esa es la gran respuesta a responderse. 

En la medida en que voy reconociendo como propio este terreno hecho de células y recuerdos, líquidos y deseos, se va imponiendo la complicada realidad de que cada vez caben menos personas, autoridades, creencias y sumisiones en él. En mi cuerpo, solo cabe ya quien yo elijo. Se han quedado fuera las autoridades sanitarias (ginecólogos/as y comadronas incluidas) y, de este colectivo, solo puede entrar quien yo elijo a dedo durante el tiempo que quiera y bajo mis condiciones. No las suyas. Si lo toman bien y si no que lo dejen estar. No es ya que no quiera vivir un parto medicalizado, es que no deseo estar cerca de nadie que se crea que tiene que protegerme de mi misma o salvarme de mi corporalidad. Así no. También se han quedado fuera los legisladores y sus leyes de pacotilla que se han creído que pueden imponer su moral sobre la mía, sus letras retorcidas sobre mi verdad vital. No las acepto. No tienen legitimidad. También se quedan fuera los científicos y sus prejuicios patriarcales que me hacían creer que mi cuerpo estaba mal o no era capaz. 

Se van quedando fuera las viejas imposiciones, la necesidad de responder ante los míos, las creencias y prejuicios heredados, se quedan fuera los viejos patrones sobre la represión sexual, lo que debería ser según otros (los patriarcas, curas, políticos, padres, educadores, publicistas, novios, artistas, parejas, literatos, filósofos). Se quedan fuera de mi cuerpo los besos que no he pedido y las caricias que nunca quise. Cada vez más lejos, más pequeños, reducidos. Se pierden en cada respiración que alimenta mi propiedad, mi territorio, mi deseo, mi yo. 

Pocos y escogidos son los que invito a entrar en mi territorio particular. Cada vez hay menos bullicio aquí dentro. Conforme aparece la respuesta, la pregunta, que nunca debió siquiera formularse, se pierde en el vacío. ¿Qué si mi cuerpo es un territorio privado? Por supuesto. Y el tuyo. Y el vuestro.



QUIZÁ TE INTERESE:




jueves, 25 de septiembre de 2014

Segunda edición de Cuerpo de Mujer. Reconectar con el útero

Ya está publicada la segunda edición revisada y ampliada del libro Cuerpo de Mujer. Reconectar con el útero. La primera edición se agotó en pocos meses y desde entonces, he seguido recibiendo peticiones. Hemos tardado, sí, pero creo que ha merecido la pena. Creía necesario dar a conocer algunos detalles más "científicos" de la relajación del útero para no llevarnos a engaños. La relajación del útero funciona porque está basada en un método de relajación que funciona y que se utiliza en occidente desde hace un siglo, que a su vez está basado en los raja yogas milenarios que, claro, también funcionan. Su aplicación es reconocida por los profesionales de la salud y goza de evidencia científica. Pudiera parecer que cualquier información que no sale de los estamentos oficiales con los que el patriarcado blinda el conocimiento no son válidos. Por eso, he querido dar esta dimensión (que nunca me había parecido necesaria) "científica" a mi trabajo. Parece mentira pero os sorprenderíais de cuantas mujeres que se dicen trabajar en contra del patriarcado necesitan que una "autoridad" les autorice a creer. En fin, que si se necesitaban explicaciones aquí están y que como mi visión es que este trabajo llegue a cuantas más mujeres en el mundo mejor (incluidas las escépticas) bien hecho está.

Además, y dado que estoy disfrutando mucho del posgrado en salud y género, he querido que una mujer con una visión muy similar, con quien he disfrutado aprendiendo, escribiera el prólogo del libro. He tenido el inmenso placer de recibir de Carme Valls LLobet, especialista en medicina interna y endocrinólogía y Directora del Programa Mujeres, Salud y Calidad de Vida del Centro de Análisis y Programas sanitarios de Cataluña, un inspirado texto del que os ofrezco un extracto:

"El extrañamiento del propio cuerpo acompañado de la ignorancia sobre el funcionamiento de los propios órganos internos, ha constituido la base ideológica que ha permitido la represión sobre el cuerpo de la mujer. El útero en especial y desde los tiempos de Aristóteles, se ha asociado a la gran diferencia de las mujeres frente a los hombres y considerado desde el principio como la base de la feminidad. En el útero se arraigaba un nuevo ser durante el embarazo y la mayoría de las dolencias de las mujeres se localizaron el útero. Esta localización en el “histerus” acabó dando nombre a las patologías desconocidas de algunas mujeres que convulsionaban y retorcían su cuerpo en circunstancias en que no podían expresar claramente sus sentimientos o su dolor, ni verbalizarlo. La denominación de histeria o de manifestaciones histéricas, ha etiquetado muchas de las manifestaciones clínicas del cuerpo de las mujeres, que a veces reprimen su sintomatología para ahuyentarse de un rápido y precipitado diagnóstico. El mismo dolor menstrual cuando es intenso se ha catalogado como dolor histérico en lugar de haber estudiado si existe alguna causa biológica que lo haya producido,  o en lugar de intentar paliarlo con una mejor armonía del cuerpo de las mujeres. 


El libro de Mónica Felipe-Larralde nos permite introducir a las mujeres en aspectos desconocidos del funcionamiento de sus propio cuerpo, de su ciclo menstrual y de su útero, con una base científica y neuroendocrinológica del funcionamiento de sus órganos genitales internos y por otras parte se introduce en los elementos del entorno, y en las relaciones de armonía con los sonidos y los ejercicios de relajación que nos permiten retornar a la armonía interna cuando se ha roto por condiciones de estrés o por trastornos emocionales intensos."

martes, 23 de septiembre de 2014

Violencia obstétrica

¿Sabes si has sido objeto de violencia obstétrica?
En el artículo 51 de la “Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia “ de Venezuela, 2007, se establece:
“Se considerarán actos constitutivos de violencia obstétrica los ejecutados por el personal de salud, consistentes en:
1. No atender oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.

2. Obligar a la mujer a parir en posición supina y con las piernas levantadas, existiendo los medios necesarios para la realización del parto vertical.
3. Obstaculizar el apego precoz del niño o niña con su madre, sin causa médica justificada, negándole la posibilidad de cargarlo o cargarla y amamantarlo o amamantarla inmediatamente al nacer.
4. Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
5. Practicar el parto por vía de cesárea, existiendo condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer”.



La violencia obstétrica aparece como una situación que entraña la vulneración de los derechos esenciales de las mujeres y está basado en la violencia estructural que se ejerce desde posiciones de poder asumidas en el ámbito sanitario. Se diferencia entre violencia obstétrica física, la referida a procedimientos invasivos, medicalización del parto... y una violencia obstétrica psicológica referida a los abusos verbales, ridiculización, infantilización, falta de información a la mujer o trato deshumanizado.

Y tu parto... ¿Cómo fue? ¿Hubo violencia obstétrica? ¿La identificaste en el momento, es decir, sabías que estaban violentando tus derechos con estas prácticas...? ¿Lo supiste después?
Sigo trabajando en este tema que me parece crucial. Creo que todas las mujeres deberíamos hacer el esfuerzo de revisar nuestras vivencias de parto y actualizarlas con la información que tenemos ahora. Cuando decidí dar a luz en casa a mi segundo hijo, muchas personas me decían que era valiente. Nunca lo creí. Lo que me parecía delirante era volver a pisar un lugar donde abusaron de mi. Lo sano fue irme a parir a mi casa y no aceptar y asumir que las cosas son así... que hay un poder vertical que decide por mi lo que es mejor. Sencillamente, me niego.
Y tú... ¿sabes si has sido objeto de violencia obstétrica? 

martes, 16 de septiembre de 2014

Miami y los deseos


Creo que una de las consecuencias de haber comenzado a sanar la relación que se tiene con el propio cuerpo y de comenzar a vivir de forma sana con él y en él, es que una puede situarse de forma íntegra y verdadera en su propia existencia y desde ahí, funcionar en el mundo real. Hace años, cuando estaba formándome como terapeuta transpersonal, hicimos una dinámica en la que recreábamos la propia muerte. Al salir de la experiencia, debíamos escribir tres cosas que hacer antes de morir. Lo primero que escribí fue bañarme desnuda en el Mediterráneo. Es curioso que escribiera eso, pero a mis treinta años aún no me había bañado desnuda en el Mediterráneo y debía de ser un deseo inconsciente bastante acuciante y que ahora, con perspectiva, estimo que antesala de la recuperación de mi cuerpo para mis vivencias sensoriales y sexuales. Ese deseo fue inmediatamente cumplido. Lo segundo que escribí fue que tenía que contar a todo el mundo lo que sabía, compartirme. Salir de el letargo y la burbuja en la que me encontraba. Esto me daba especial miedo. Era mi bloqueo personal e intransferible. A pesar de que había dirigido ya programas de radio y documentales y de que mi vida profesional había estado ligada a los medios de comunicación desde los dieciocho años, mostrarme yo era todo un reto para mi. Podía contar cosas (de los demás), pero dejarme ver tras las palabras, explicar mis vivencias (algunas de ellas fuera de la normalidad), salirme de lo políticamente correcto... eso era otro cantar. De hecho, pocas personas de mi entorno conocían sobre mis búsquedas personales, mi formación o mis anhelos. Salir del armario era imposible.

Entonces comencé a trabajar con mi cuerpo, más concretamente con mi útero. Y comenzó el proceso más liberador de mi vida. Dejé de necesitar caer bien a todo el mundo y de temer lo que los demás dijeran sobre mi. Me replantee seriamente todo lo que creía, pensaba o sentía. Fue liberador para mi porque la necesidad de perfección y de no cometer errores era  muy fuerte. Y así, comencé a compartir mis vivencias, mi experiencia con la relajación del útero y parte de mi mundo interno (espero que sin llegar al exhibicionismo). Una idea que me acariciaba la mejilla por la noche es que los límites son mentales, personales y tienen tanta fuerza como desees creer en ellos o te aferres a las viejas creencias heredadas. En realidad siempre supe que la relajación del útero era un regalo para las mujeres de todo el mundo. Así que decidí trabajar estos conceptos de limitación y ahora se me ofrece la oportunidad de continuar expandiendo mi trabajo por otros ámbitos. Y he decidido hacerlo porque sueño con un mundo en que todas las mujeres, todas, podamos llevar a la práctica aquello que resuena en nuestro interior sin límites. 

Así que los días 28 y 29 de noviembre, saltamos a América. La primera de las aventuras es Miami. Si quieres saber más sobre este proyecto por el que estoy tan apasionada, puedes visitar la web de la Editorial OB STARE y su distribuidora para América MUJER ÍNTEGRA

Si visitas las webs, recibirás un regalo de bienvenida totalmente gratuito: un pdf con información que seguro te interesa y la descarga de la relajación del útero.  


viernes, 22 de agosto de 2014

Bienvenida a la revista Gansos Salvajes

Casi no tengo tiempo de levantar la cabeza del ordenador. Este verano están sucediendo muchas cosas, tantas que no doy a basto. Pasan cosas como que mi hijo está empezando a caminar, que mi hija está entrando en una pubertad valiente y arrasadora, que ando finalizando un nuevo libro, que tengo un montón de post a medio hacer en la bandeja "borrador" de este blog, que las noticias son a ratos deprimentes, a ratos indignantes y a ratos inexplicables, que este otoño está lleno de proyectos y sueños... y pasa también que personas a las que quiero vuelan con sus propias alas y eso, a mi, me llena de felicidad. Así que voy a dejar por unos minutos este lío en el que me encuentro a diario para hablar del proyecto de Laura Martínez Hortal

A Laura, la conocí hace unos años cuando llegó con su pequeño Martín al Círculo Maternal. Desde entonces han pasado muchas cosas: dos puerperio (uno suyo y otro mío), una formación, tazas de té, café y cervezas, ratos de charla, proyectos comunes, altibajos, bajialtos... lo que ha pasado entre nosotras es la vida en sí misma. Ahora, y después de oír durante mucho tiempo como hablaba de la necesidad de que las revistas dedicadas a mujeres fueran revistas que nos respetaran y no transmitieran esos valores tan dañinos y esas imágenes tan perjudiciales, nos presenta, al fin, su idea hecha realidad, tangible, entre mis manos, en papel y a todo color.

Nace Gansos Salvajes y con ella una nueva manera de comunicar a las mujeres. Cuando veo a las mujeres que van cumpliendo sus sueños y objetivos y materializan sus deseos, me emociono. Ayer me emocioné al recibir en mis manos la revista. Me emocioné porque sé de las dificultades a las que han debido enfrentarse estas mujeres valientes para llevar a cabo la revista. Me emocioné porque la existencia de esa revista ha cambiado el mundo, si, bueno, no todo, no todavía, pero cuando alguien dentro de unos años quiera hacer un estudio sobre comunicación y mujeres, tendrá que contar que en verano de 2014 nació Gansos Salvajes. Hay, por lo tanto, un antes y un después. Ahora solo espero que miles de mujeres, millones, accedan a su contenido y la gocen como yo lo estoy haciendo. Es, sencillamente, deliciosa. Deliciosa porque las modelos que muestran ropa orgánica son mujeres de verdad de carne y hueso (algunas amigas mías), porque los textos están cuidados, los temas muy bien seleccionados e interesantes y el diseño es una joya.

De izquierda a derecha: la directora de Gansos Salvajes, Laura Martínez Hortal,  Mónica Felipe-Larralde y Antonia Peña del departamento de producción de la revista.

Es una bendición estar rodeada de mujeres tan valientes y sabias como estas. Su logro es el logro de todas. Le deseo a Laura, a todo su equipo y a su proyecto la mejor de las existencias colmada de éxitos personales y profesionales. ¡Enhorabuena!

jueves, 31 de julio de 2014

Hija, no dejes de soñar

No sé en qué momento nos cortan las alas, a las mujeres, digo, pero a tus casi diez años adivino que el momento no está lejos. Ya ha ocurrido para algunas de las niñas que te rodean. No sé bien cómo dejaron tus amigas de subir a los árboles ni cuando decidieron que no crearían sus propias historias. No sé, hija, como se pasa de los pelos revueltos y los pantalones con agujeros a la manicura y los bolsos. O se deja de divertir una con juegos de magia o tirándose a bomba en la piscina. Intuyo que el momento se acerca porque en tus elecciones, no encuentras casi a niñas y el otro día te oí decir a una amiga: "yo no soy muy femenina". Yo aún no sé bien qué significa ser femenina. Por si acaso, me resisto a considerar que sea inevitable que algo así te ocurra a ti. Pero si decides no resistirte a las expectativas que la sociedad tiene puestas sobre tus hombros, una niña buena, púber tranquila, adolescente debidamente perfumada, al menos, al menos considera que eres más grande que el limitado personaje que se te ofrece. Y que siempre podrás encontrar el hilo de vuelta a tu centro.

Pero por ahora, y si te sirve mi consejo que no me has pedido, sigue creando y corriendo, rumiando mientras contemplas las estrellas y caminando descalza; sigue saltando, hija mía, y dando volteretas y preguntando y contando esas historias que te inventas y que me hacen reír a mandíbula batiente.

Y por si esto nos pudiera servir de inspiración a ambas, miremos este video juntas... y abramos nuestras alas.





Quizá te interese leer también:


Más sobre el curso AQUI

La mujer creadora

Las madres y las hijas

lunes, 16 de junio de 2014

Un encuentro de Mujeres en Sevilla

Llevaba mucho tiempo sin hacer cursos presenciales hasta que las mujeres de la Asociación Lactalmería y Desmontando A La Pili Sevilla me invitaron a volver a la carretera. Mi reciente maternidad, hace ocho meses, me había mantenido en un viaje interior (un puerperio), cómodo y suave del que poco a poco voy despertando. Cerca de casa, estos dos cursos me daban la oportunidad de saber si deseaba volver a estar disponible para lo externo o no. De la experiencia del curso de Almería ya hablé aquí.

En Sevilla, este fin de semana han sucedido muchas cosas. Por una parte, volver a la ciudad en la que viví en mi infancia, y hacerlo de la mano de una mis amigas de entonces, Mónica Ortiz Ríos, ha sido para mi una experiencia inolvidable. He compartido un día intenso con mujeres fuertes y he podido ver, una vez más, el grandísimo potencial que anida en nuestro interior. He aprendido muchas cosas junto a ellas. Y lo he podido hacer porque comparto mi vida con una persona sensacional, uno de esos hombres comprometidos con el bienestar de las personas que le rodean, un hombre que cuida y sabe amar. He aprendido que cuando hay sabiduría, las desafortunadas circunstancias que nos rodean, no tienen porqué marcar el resto de nuestra existencia. Que vivir es una elección y que podemos elegir vivir a manos llenas. He aprendido que todas tenemos dentro un don para compartir y que el mundo necesita los dones que las mujeres, cada una de nosotras, llevamos. He aprendido que las mujeres necesitamos abrirnos a nuestro potencial y compartirlo con generosidad y coraje a partes iguales. He aprendido que los afectos de la infancia quedan latentes esperando una llamada para activarse. Como ayer, hoy amo a Mónica y me siento orgullosa de haber compartido con ella tardes de bocadillos de nocilla y chapuzones en la piscina.

He aprendido que es importante, mucho, que las mujeres tomemos conciencia de nuestro potencial y lo vivamos de forma libre, sacudiéndonos las cadenas del patriarcado. He aprendido que deseo seguir haciendo este trabajo... porque tiene sentido y merece la pena, eso sí, a mi ritmo.

Gracias a las mujeres que asistieron al Encuentro de Mujeres de Sevilla por todo lo que me distéis y lo mucho que aprendí del alma femenina estando con vosotras.

Fue un auténtico placer.

El espacio de Irene

Hoy abro este espacio de reflexión y diálogo a las palabras y los sentires de mi querida amiga Irene. Me ha parecido tan hermoso este texto que con su permiso lo publico. Gracias Irene por tus palabras y por la visión. 


"Sueño que vienes al mundo en una casa encalada. Las buganvillas trepan pintando las paredes de púrpura, huele a jazmines y de lejos se oye el murmullo de un mar en calma. Es de noche. En el cielo, redonda y brillante, plena, vigila esa luna que sólo Borges y Beethoven supieron comprender.

Me estiro, me encojo. Me muevo despacio. Gimo. Descalza. Desnuda. Desgreñada. Jadeo.

Tras de mí apoyándome en su pecho una mujer grande sujeta todo mi peso. Respira conmigo. En cada exhalación llega a mi cuello su aliento, una voz, una certeza: puedes, puedes. Es la madre. Delante, una mujer morena y despeinada, sujeta con su mano mi frente. Respira conmigo y en cada exhalación me clava sus ojos verdes, una mirada, una certeza: puedes, puedes. Es la bruja.

Por los márgenes de mi consciencia entran y salen las sombras. Ellas. Todas. Viejas, niñas, putas, monjas. Sanas, locas. Viudas, muertas, solas, tristes y enamoradas. Rezan, cantan, follan, aman. Ellas. Todas. Yo. Nosotras. Bailan, friegan, guisan, prenden velas, tejen redes, no descansan. Maltratadas, bienqueridas, mutiladas, adoradas, bienparidas y violadas. Ríen, gruñen, corren, lloran, saltan, chillan, duermen. Hablan. Respiran conmigo. En cada exhalación un susurro. Una certeza. Puedes, puedes.

Me estiro. Me encojo. Me muevo despacio y gimo. Descalza, desnuda, desgreñada. Jadeo. Febril, frágil, poderosa. Agotada, palpitante, excitada, temerosa. Me agarro, me toco, te sujeto, me abro. Me hago agua. Me pierdo hacia dentro. Me pierdo contigo. Me quemas. Te siento. ¿Me sientes? Te pienso. Te quiero. Te hablo. Puedes, puedes...

Salto, pujo, sangro, grito, río y lloro, suelto. Cambio.

Respiras conmigo. Sobre mi pecho tu olor, tu piel, tu mirada. Y en cada exhalación, dos latidos. La certeza. Por ti, que eras y ya no eres yo, me muero si te hace falta.

¿Quién va a temer a la muerte cuando puede dar la vida?

Llega el día. Dice que te llamas Alba. La Luz. La Esperanza.

El Deseo".

Hacemos comunidad en Facebook