jueves, 26 de diciembre de 2013

La Ley del aborto de Gallardón


Ya se ha aprobado el anteproyecto de la ley del aborto promovida por Gallardón. Se llama Ley de protección de la vida del concebido y los derechos de las embarazadas. O sea, que podríamos llamarla Ley del no aborto, para ser más exactos. En cualquier caso, pasamos de una ley de plazos a una ley de supuestos.  Ya he hablado en otras ocasiones sobre el aborto y mi opinión sobre él. Este artículo es tan solo un intento de poner en palabras aquello que siento y pienso. Como es una opinión personal, no creo que sea una Verdad universal ni lo intento. 

El aborto ni me parece un acto sin consecuencias ni me parece un crimen. Creo que es un acto que se halla en una frontera difusa e intermedia entre derechos contrapuestos y/o antagónicos. Para comenzar diré que no creo que el aborto no pueda traer consecuencias a la mujer que lo practica ni que sea una práctica médica sin más. Creo que es un acto con elevadas implicaciones éticas. 
A menudo se nos presenta el aborto como un acto médico, materialista y frío en el que librarse de un problema. Pocas veces desde los poderes públicos se ataca el origen de ese aborto, el desconocimiento de los ciclos reproductivos de la propia mujer, la falta de empoderamiento de la mujer o los estados de violencia ejercida que tienen como consecuencia el embarazo no deseado, y no estoy hablando solo de violación. Yo me considero pro-vida como me considero pro-amor (e incluyo a otras opciones sexuales). Lo que me distancia de esos grupos es a qué le llamamos Vida. 

Para mi la vida ha de tener dignidad y significado para el propio sujeto en un primer momento y para las personas que han de cuidar de él mientras es dependiente en un segundo escalón. El matiz es cuando una vida que viene a este mundo destruye o dificulta seriamente el desarrollo de otras: madre, padre, hermanos…

Dicho esto, estoy total y firmemente convencida de que el aborto ha de ser libre y gratuito, por numerosos motivos:
1.- Porque creo que no todo el mundo tiene el deber de pensar como yo lo hago y sé y conozco a mujeres que han abortado voluntariamente sin mayores problemas éticos ni consecuencias.
2.- Porque el cuerpo de la mujer pertenece a esa mujer en concreto y no creo que desde los poderes políticos se pueda ni se deba interferir ni legislar sobre el mismo sin su consentimiento.
3.- Porque obligar a una mujer a llegar al final de un embarazo que no desea es tan violento como las políticas de hijo único o aborto obligado de otros países.
4.- Porque por más que se prohíba el aborto, las mujeres van a seguir abortando: las ricas en clínicas en el extranjero, las pobres sobre la mesa de una cocina.
5.- Porque la moral religiosa no debería imponerse en las normas civiles; y la larga sombra de las sotanas no debería proyectarse sobre la ciudadanía.
6.- Porque los que ahora promulgan una ley del aborto restrictiva y reaccionaria son los mismos que recortan nuestros derechos laborales y civiles, creando un estado policial neocapitalista.
7.- Porque vivir en un país en el que existe una ley que garantiza el aborto libre no me obliga a mi a abortar; pero vivir en uno en el que se limita si tiene implicaciones para las personas que no están de acuerdo con ella.
8.- Porque obligar a las mujeres a parir niños enfermos mientras se les niega asistencia sanitaria, se recortan las ayudas a la dependencia y se aniquila el estado de bienestar es, como poco, cínico, por no decir perverso.
9.- Porque es una ley nacida sin consenso social y promulgada sin haber escuchado a las mujeres.  Es decir, una ley despótica y profundamente patriarcal.
10.- Porque no creo en aquellos que propugnan la protección de los derechos del no nacido (nasciturus); mientras dejan en la calle a familias, empobrecen a todo un país, reparten injustamente las cargas fiscales y no protegen a los ya nacidos, los más de 2.200.000 niños que en este país viven en situación de pobreza según Unicef.

No deseo entrar a valorar el derecho a la Vida del nascituru, que desde mi punto de vista lo tiene. Lo que sí deseo valorar es que si Gallardón quería hacerlo prevalecer, podía haber tomado otras medidas que, casualidades liberales, nunca se toman:
1.- Educación sentimental y sexual pública y gratuita para niños, adolescentes y padres.
2.- Garantías legales para la mujer de que la maternidad no va a ser un impedimento en el ejercicio de su profesión tras la baja maternal, por supuesto, ampliada.
3.- Una ley de conciliación real, o sea, que tenga a la familia y a los seres humanos como eje y no los intereses del capital o la empresa.
4.- Un prestación de por vida en el caso de niños nacidos con enfermedades o dependientes.
5.- Garantizar todas las prestaciones sanitarias y educativas especiales que requieran los niños con necesidades especiales.
6.- Una prestación de ayuda a la familia por nacimiento de hijo.

Quizá entonces, muchas de las mujeres que se plantean abortar ahora, no se verían abocadas a hacerlo. Tener estas políticas de protección social y el aborto libre y gratuito sí que me permitiría como mujer poder decidir en libertad y valorar la prevalencia de la vida del embrión.  Tal y como lo plantea la ley, mi capacidad de decisión sobre mi propio cuerpo queda anulada por unos tipos que se subrogan el derecho de decidir sobre mis células y mi vida. Me parece hasta ofensivo ese trámite en el que la mujer que opta por abortar tras cumplir los supuestos debe oír las implicaciones de su decisión, como la adolescente que escucha el sermón de su padre con la cabeza baja. Es el Papá-Estado actuando a discreción. Es el patriarcado cruel actuando sobre las mujeres y nuestros hijos. 

Gallardón, probablemente uno de los peores ministros de justicia que haya dado la democracia, ya tiene su ley de supuestos del aborto; lo que queda por dilucidar es si tiene además de moral, conciencia.    

Más sobre aborto voluntario: 
Aborto, sotanas y otras faldas
Gallardón y el día internacional de las mujeres

Más sobre aborto involuntario: 
Aborto

Firma a favor de YO DECIDO en contra de la ley.

MADRID-Viernes 27 de diciembre de 2013 a las 19:00 desde la Plaza de Cibeles hay una bicicletada contra nuevo recorte de derechos y libertades que supone esta ley y en apoyo de un aborto libre y gratuito.

6 comentarios:

Mendruga dijo...

Totalmente de acuerdo. Gracias por ser tan clara y escribir esto :)

Nuria Mola dijo...

Impecable.
Un abrzo

LUIS RAMON VIDAL ANCIZAR dijo...

Lo mas triste de todo,es esa senadora del PP quee pese a estar en contra, vota a favor porque lo dice el partido, ¿a esto se le puede llamar democracia, o llamar mujer,o llamar animal racional, que alega que lo izo porque venia en el programa, y despues de todas las veces que han faltado a su "PROGRAMA ", ( Sanidad,Educación, Iva,Sueldos, Jubilaciónes, Paro,etc. etc.....) como pueden seguir sacando el programa de los co.......... Este es el momento de empezar a darles lo que se merecen a esta Sarta de ladrones y mentirosos,pero darle donde mas les duela, y porsupuesto,!!! NUNCA MAS!!!!!!, Esto lo dice uno que los voto, y que ahora hara.lo que sea para votarlos pero, de.la.poltrona, del poder, no deben seguir, no pueden seguir, si no queremos caer en un vacio, del vacio ya no se puede sacar ni el aire. Empecemos a unirnos, y juntos pero sin miedo ya nada nos queda por perder.

kimera dijo...

Estupendo articulo, aporto este texto más por si alguien quiere profundizar. Un abrazo
http://antoniocenteno.blogspot.com.es/2012/08/sobre-el-aborto-eugenesico_3.html?m=1

Anónimo dijo...

No podría haberlo expresado mejor
Gracias

Araceli E. dijo...

Gracias por el artículo, hay muchísimo con lo que coincido.
Estas reflexiones también las he encontrado interesantes. http://unaantropologaenlaluna.blogspot.ch/2013/12/cuerpo-propio-cuerpo-politico-el-aborto.html

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