jueves, 25 de octubre de 2012

Lo que la ciencia dice sobre el útero y la vagina

Me levanto hoy con la noticia, notición, de que un estudio de la Universidad de Maryland (EEUU) ha concluido que la vagina de las mujeres no es lo que parecía ser. Explico mejor. Para la ciencia, hasta ahora, la vagina era un órgano pasivo con una flora bacteriana igual en todas las mujeres. Hasta ahora, cuando se hacía un cultivo bacteriano de la vagina, se analizaba con un standard que todas las mujeres debíamos cumplir para considerar que nuestra vagina estaba sana. Pues bien, 32 mujeres en edad fértil y 16 semanas de cultivos después, los científicos con ojos como platos han sacado la siguiente conclusión: "Las comunidades bacterianas en cada vagina varían en función del momento del ciclo menstrual en el que se esté, y de otras circunstancias como haber mantenido relaciones sexuales, etc. Cambios que se producen en un corto espacio de tiempo en algunas, mientras otras comunidades son más estables. Ademas han concluido que hay cinco tipos diferentes de comunidades de bacterias. Os dejo el texto de presentación del estudio publicado en la revista Science Translational Medicine:

"Elucidating the factors that impinge on the stability of bacterial communities in the vagina may help in predicting the risk of diseases that affect women’s health. Here, we describe the temporal dynamics of the composition of vaginal bacterial communities in 32 reproductive-age women over a 16-week period. The analysis revealed the dynamics of five major classes of bacterial communities and showed that some communities change markedly over short time periods, whereas others are relatively stable. Modeling community stability using new quantitative measures indicates that deviation from stability correlates with time in the menstrual cycle, bacterial community composition, and sexual activity. The women studied are healthy; thus, it appears that neither variation in community composition per se nor higher levels of observed diversity (co-dominance) are necessarily indicative of dysbiosis."
Y, como todavía no he tenido acceso al estudio (ya sabéis, está restringido solo para científicos) no puedo aportar mucho más. Pero en cuanto lo tenga en mi poder, espero tener más conclusiones. Porque claro, en este momento, tampoco sabemos si la muestra incluía a mujeres del mismo área con la misma alimentación, agua, contaminación ambiental... o es una muestra con más variables posibles. O sea, que la ciencia no tenía demasiada idea previa de cómo eran nuestra vaginas pero se habían dedicado a medicar a mujeres que no estaban enfermas y que no necesitaban medicación. Yo, por si acaso, antes de dejarme en manos tan osadas intentaría conocer mi propia vagina y lo que me sienta bien y mal y cuál es mi estado natural de salud.
Suele decir medio broma medio en serio que yo relajé mi útero porque no era científica. Si lo hubiera sido, habría sabido que el útero es un músculo liso unitario y que, por lo tanto, no puede ser ni movido ni relajado de forma consciente. Es decir, que su movimiento, tensión y relajación es involuntario. ¡Menos mal que no estudié ciencias! Para quien tenga interés en probar si su útero responde a estos patrones, puede probar a practicar la relajación del útero un tiempo y después sacar sus propias conclusiones. 
No hace mucho me llegó la noticia también de que tres científicos habían descubierto que las mujeres podíamos tener orgasmos en tres lugares diferentes. A saber: clítoris, vagina y cervix. Suelo decir en broma que, como vamos subiendo, dentro de poco la ciencia descubrirá que podemos tener orgasmos en el mismo útero. Por si acaso tardan más de la cuenta, los voy teniendo ya y luego ajustamos cuentas la ciencia y yo. Visto lo visto, parece más prudente conocerse una misma y no esperar demasiado de los científicos en cuanto a nuestro cuerpo y nuestra sexualidad se refiere... al menos, de momento.






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