martes, 17 de julio de 2012

Sobre el cuerpo de la mujer

Hace algunas semanas publiqué un pequeña pieza documental sobre la imagen pública del cuerpo de la mujer y han sido numerosos los comentarios que han suscitado. Algunos de ellos me han parecido tan interesantes que merecían un post aparte. Algunas de las mujeres que han visto el video se han sentido excluidas porque su cuerpo era delgado o de vientre plano. Y algunos comentarios iban en la siguiente línea:

"Al verlo, me surgio el pensamiento de que realmente el prototipo de belleza en Europa efectivamente esta muy influido por la moda, la publicidad, etc., pero pienso que igual todo esto produce una contra reacción hacia las mujeres delgadas... Una no nace delgada porque asi lo desee, y no deja de ser menos mujer por ser delgada o no desear tener hijos. Ya que este documental abre las puertas a una reflexion acerca del vientre femenino, por que no pensar en que el aspecto fisico de una mujer puede ser tan variado y especial como mujeres hay en ese mundo? "

Y es que en ningún momento considero que se es más o mejor mujer por el hecho de tener más o menos vientre, ser madre o estar más o menos delgada. Muy lejos de mi intención. La cuestión, independientemente de si una es delgada o no, es que nos intentamos equiparar a un modelo físico de ser mujer que no es real, que es un prototipo, una invención, una idea, una imaginación... la mayoría de las imágenes de modelos publicitarios están trucadas con photoshop con lo que es imposible saber como son esas mujeres de verdad. Sin embargo, muchas de nosotras nos sentimos presionadas para ser como los dibujos y fotografías que se consideran bellos. Esta es la reflexión: " Si nuestra búsqueda es de un modelo de belleza inusualmente minoritario o directamente imposible, entonces, estamos errando la búsqueda y desviando nuestra atención de otros aspectos más centrales de nuestra existencia".

Al hilo de mi conclusión una amiga me contaba que otra mujer que lo había visto, le había dicho que no creían que los hombres fueran los causantes de esta situación y que no había nadie detrás de la imposición del modelo de cuerpo de mujer. Me gustaría matizar algunas cuestiones. En primer lugar, el patriarcado no es una cuestión de hombres, el patriarcado es una forma de relacionarnos hombres y mujeres, que comparten una visión en conjunto de la vida bastante similar: jerarquía y competitividad. Para mi, los hombres no son los causantes últimos de esta situación. Para seguir con el sistema tradicional de reparto de poderes del patriarcado, los hombres por lo general priman en el aspecto público mientras las mujeres prevalecen en lo privado. Y mantener el orden de cosas necesita de ambos: de lo público, proporcionando modelos de como ser mujer a través de las revistas, moda, cine...; y de lo privado, manteniendo los valores y educando a las siguientes generaciones en esos mismos valores. Ahora que estos roles se han difuminado (aunque la preeminencia del hombre en las esferas de poder de lo público sigue siendo evidente y el reparto de las tareas domésticas algo más equitativo, pero aún no definitivo), podemos seguir encontrándonos con una visión conjunta de cómo es la sociedad, la vida, qué significa ser hombre y mujer, bastante uniforme en ambos sexos. El problema no está en que los hombres piensen unas cosas y las mujeres otras; la cuestión radica en que generalmente ambos pensamos lo mismo y que el pensamiento que producimos nosotras y ellos es un pensamiento patriarcal.

Para finalizar, me gustaría aclarar algo respecto a si creo que el modelo de mujer es una casualidad o una causalidad. En mi caso, lo tengo claro. Los movimientos sociales no suelen ser estudiados como casualidades. Los comuneros no tomaron la Bastilla en 1789 por casualidad. El puritanismo del S.XVI en Inglaterra, no surgió por casualidad, fue el resultado de una serie de luchas de poder. Y la abolición de la esclavitud surge a raíz de la Ilustración tanto como de la industrialización, cuando la mano de obra esclava deja de ser interesante para las nuevas industrias.  Si hacemos una lectura de la historia en términos de poder, movimientos de poder y luchas de poder... ¿cómo podemos entonces negarnos a ver el presente en esos mismos términos? ¿Será posible considerar que millones de mujeres en el primer mundo preocupadas y ocupadas en parecer lo que no son, más jóvenes, más delgadas, más adolescentes, más lineales... no tiene un caldo de cultivo detrás y no sirve a los intereses de nadie?

A mi, personalmente, me cuesta mucho creer que es una casualidad motivada por un empeño puramente estético. Un capricho hedonista de unos pocos. Creo que es una esclavitud en toda regla de la que no se libra nadie, ni siquiera las mujeres delgadas. Tampoco ellas serán nunca lo suficientemente altas, esbeltas, risueñas, saludables, voluptuosas... No es una cuestión del delgadez. Lo que se juega es  creer que no soy suficientemente buena tal y como soy. Que no valgo como mujer. Que no soy correcta. Que mi naturaleza no es adecuada. Y eso, pasa factura.

Ninguna de las mujeres de carne y hueso que he conocido a lo largo de toda mi vida podría ser portada de una revista de moda ¿No os preguntáis por qué?

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