miércoles, 5 de octubre de 2011

Ama hasta que duela, de Ken Wilber

Dejo este video de ken Wilber, uno de los psicólogos transpersonales más relevantes del momento. En él analiza las diferencias entre las técnicas de realización personal de hombres y mujeres. Puedo no estar de acuerdo con él al 100%, pero es interesante su aportación.

6 comentarios:

Amor Integral dijo...

Toda una revelación. Gracias a todas esas mujeres que diariamente trabajan por ampliar y expandir aún más si cabe su profundo corazón, y a todos esos hombres que, desde su propio proceso de crecimiento, acompañan y comparten, a su vez, los procesos únicos e irrepetibles de las mujeres de su entorno.
GRACIAS.

Anónimo dijo...

No se , en ambos tipos de meditación se basan en el amor.En el "masculino" de sostén, en el "femenino" de sacrificio.Lo pongo entre comillas porque creo que esto si que es puramente social.

:S.Ama hasta que duela , como me suena esto a las personas maltratadas.
Kuxille
Kuxille

Anónimo dijo...

¡Hola Mónica!

Me gusta mucho tu blog y lo encuentro muy interesante aunque no sé si a veces no estoy de acuerdo contigo porque pienso diferente o porque simplemente no llego a entender del todo lo que dices.

En cuanto a lo que dice Ken Wilber soy un poco escéptica. No entiendo muy bien porque ese "amor femenino" es (o tiene que ser) tan diferente al de los hombres. ¿Acaso amamos diferente? Si que tener distintos cuerpos nos condiciona, ¿pero por qué generalizar a todos los hombres o a todas las mujeres? Yo soy mujer, pero antes de eso soy persona. Y es así como también veo al resto de las mujeres y los hombres. Es simplemente una característica fundamental en nuestra identidad, pero no la única, ni tampoco creo la más determinante dependiendo del contexto.

Lo que yo no veo muy claro es que por el hecho de que tenga el sistema reproductor femenino, tenga que sentir, experimentar, vivir... de una forma distinta a los hombres y que sin embargo comparta con (¿todas?) las demás mujeres, y que este hecho se de por "natural" y no por una "construcción social" o "fruto de la educación". Yo apuesto a que es una mezcla de los dos factores, natural y aprendido.

De ahí, a lo que no estoy de acuerdo es que esa forma de vivir y de sentir se vuelva normativa, cayendo en una falacia naturalista: "es así, por lo tanto tiene que ser así". Yo sé cómo me siento yo, pero no sé cómo se sienten las demás mujeres, porque no soy capaz de percibir ese "ser mujer" de forma abstracta. Así que las generalizaciones de cómo somos las mujeres o cómo se supone que tenemos que actuar, vivir, experimentar, etc., por el hecho de ser mujeres no me convencen del todo.

Cambiando de tema pero siguiendo con Ken Wilber, lo de "amar hasta que te (me/nos) duela" no me parece una actitud sana. Igual es que concibo el amor de otra forma o igual no entiendo lo que significa "amor" en este sentido, pero hhmm... No me siento muy inclinada a practicarlo...

Hace poco que descubrí tu blog, así que puede ser que algunas cosas que comento aquí tu las hayas expuesto con antelación en otras entradas. Si es así, siento la repetición...

Un abrazo con cariño!

Magali

Mónica de Felipe dijo...

Hola Magali.
Bienvenida al blog. Me alegro que te guste y que no coincidamos en todo. Yo tampoco creo que todas tengamos que sentir lo mismo y pensar lo mismo por el mero hecho de ser mujeres.
Estudio sobre el útero surge a raíz de comenzar a practicar una relajación de un músculo concreto que solo está en el cuerpo de las mujeres (los hombres no tienen útero). Y de observar cómo ese cambio en el cuerpo físico producía cambios en la parte emocional, mental y de conciencia de las mujeres que lo practicaban.
De hecho, y esto es lo que más me encuentro, muchas de las mujeres habían seguido caminos de realización personal y espiritual durante años y no conseguían resolver lo más básico de su existencia: descubrir quién soy yo y qué siento.
A través de trabajar con el cuerpo (que en las mujeres es un cuerpo de mujer) comenzaban a resolver o a emerger aspectos que, con las técnicas habituales (meditación, etc.) no habían resuelto.
Y ese es el sentido de este blog: Hablar del cuerpo de la mujer, permitirnos habitar nuestro cuerpo para llenarnos del poder que esencialmente traemos.
Durante milenios el cuerpo de la mujer ha sido considerado impuro, pecado (en todas las tradiciones orientales y occidentales - haré una excepción con el tantra). Retomar el conocimiento de nuestro cuerpo y vivirlo libremente es, desde mi punto de vista, un avance.
Yo no he dicho que esté de acuerdo con Ken Wilber al 100%. Pero me parece que el tipo de amor del que él está hablando no tiene que ver con el que nosotras podemos tener en mente ahora. Y hay diferentes niveles de amor y él apunta al superior.
Gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

En primer lugar:me gusta mucho tu proyecto , este blog.

Creo que este psicólogo , se equivoca no creo que ni las religiosa , ni Teresa de Jesús actuaran así por ser mujeres , sino por imitación a Jesucristo.Varón que es desde luego un claro ejemplo de "ama hasta que duela".

Me recuerda a las maltratadas.

Kuxille

Amor Integral dijo...

Buen día a todo/as:
Gracias por vuestras aportaciones, se intuye mucha vida. Con respecto al video de Wilber, entiendo que puede resultar algo insultante si enfocamos la relación en términos de dominado/dominante. Se podría entender como "la tendencia de la mujer a denigrarse por l@s demás". Sin embargo, yo quiero aportar mi propia experiencia, que creo que tiene bastante que ver con lo que Ken relata. Durante años yo también entendía ese tipo de entrega femenina como humillante. Pero durante mis años de trabajo con familias, he ido descubriendo poco poco en mí esa capacidad de amar hasta que me duela. No desde la sumisión denigrante, sino desde la atención sostenida y el contacto con mi propia emoción. También lo he experimentado como madre. La observación de mi interior ante diferentes circustancias difíciles y la atención sostenida tanto hacia lo que me conecta con ellas como hacia lo que me llega incluso a romper internamente. No tiene nada que ver con el servilismo... es todo un acto de entrega y contacto con uno/a mismo/a y con el/la otr@, que, una vez traspasado, permite resituarse en un nuevo plano o dimensión.
Un abrazo de corazón.

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