jueves, 29 de septiembre de 2011

Tiempos raros

Se nos cae la vieja estructura mental en la que, hipnóticos, hemos crecido. Creímos que la economía era una ciencia (la carrera se llama ciencias económicas) y que se regía por unas reglas complejas de complicados resultados. Ahora sabemos que la economía es un juego de monopoli que se hace con unas reglas muy concretas para que, siempre, siempre, ganen los mismos. Ahora sabemos que la economía real (la que nos sostiene a ti y a mi) y la economía financiera no solo no van de la mano, sino que son antagónicas y que la segunda ha alcanzado tanto poder que amenaza con deglutir a la primera. 
De repente, en esta bendita crisis, nos damos cuenta de que las cosas no funcionaban como creíamos que lo hacían. Cuando comienzan a emerger los casos generalizados de corrupción urbanística, asistimos perplejos a la evidencia de que la corrupción es un juego menor en el cual puedes perder muy poco y ganar mucho. Hasta ahora no habíamos caído en que los que hacen las leyes que luchan contra la corrupción son los mismos que pueden ser imputados por tal delito. Y ahora asistimos, estupefactos, ante la evidencia de que la democracia no es lo que pensábamos. 
De repente, los ginecólogos españoles (y generalizaré porque la Sociedad Española de Ginecología aún no ha rectificado), nos muestran a las claras lo que piensan y sienten sobre nosotras. Parece mentira que a un médico al que se le supone un nivel intelectual medio, pueda pensar y expresar estas cosas. Pero sí. Si que lo hacen, y es mejor saberlo que continuar sintiendo en nuestro interior su desprecio sin posibilidad de defendernos. 
De repente, son muchas las voces que claman contra el estado de la educación en este país. Y muchos son profesores que observan atónitos, qué han estado haciendo con los niños durante décadas. Ahora hay profesores que despiertan a la comprensión profunda de que es imposible que este sistema continúe. Y no por los recortes sociales, que también, sino porque ya no se identifican con la tarea de transmitir un conocimiento caduco y lineal.
De repente, los velos que cubrían parte de nuestra mirada caen ligeros y nos permiten ver un panorama desolador. De repente las ideologías se nos aparecen enfrentadas con la realidad y quedan reducidas a meras estructuras mentales sin poder. Lo cierto es que creo que el sistema está cayendo porque estamos renunciando a vivir desde las ideas o ideologías que han caracterizado el pasado siglo. Se acabó la izquierda y la derecha (si preguntamos a los ciudadanos de este país, muchos observan que las políticas difieren bien poco entre ellas y que en lo "importante" se ponen de acuerdo con pasmosa rapidez (reforma Consttucional)), se acabo el feminismo de la igualdad, se acabo el neocapitalismo... se acabó todo aquello que no resiste un mínimo enfrentamiento con la realidad. 
Pero ¿Qué es la realidad?
La realidad es que no hay dinero suficiente para aplacar la gula y la avaricia de unos pocos de cientos de personas en la Tierra; la realidad es que la mujer no es igual que el hombre y el hombre no es igual a la mujer... ¿En derechos civiles? Por supuesto que somos iguales. ¿En derechos políticos? Por supuesto que sí. ¿En deberes sociales? Desde luego. Podemos estudiar las mismas carreras y hacer los mismos trabajos. Lo que no puede un hombre es gestar, parir y amamantar. En esto somos diferentes. Y esto ¿qué significa? Que tengo dos opciones:
- Me creo que soy igual (a pesar de esta diferencia) y me encargo de que no se note. No pido baja maternal, no doy de mamar, no pido reducción de jornada, me adapto a los horarios de los hombres...
- Exijo que me respeten en mi diferencia de mujer: bajas maternales más largas, derecho a mamar, reducción de jornada, conciliación real...
La realidad es que no podemos vivir sin un mínimo de recursos económicos; pero la realidad es que vivir sin amor, sin cuidados, sin cuidar, sin relaciones que nos hagan crecer y desarrollarnos, no es vida. La realidad es que, podemos seguir poniendo en el centro de nuestra existencia la economía, las vacaciones, los trabajos, los estudios, la moda, los libros, los zapatos o los salones de belleza, pero ahora sabemos que no es, ni de lejos, lo más importante. Y si quieres saber cuál es tu realidad, por un instante cierra los ojos y siente que estás en tu lecho de muerte. Dispuesta a morir ahora... en este mismo instante. Lo que tendrá importancia entonces es lo que en realidad, la tiene ahora. Y ante la naturaleza legítima y la dignidad del ser humano no hay ideología que se imponga. 
Creo que estos tiempos "raros" son los tiempos de volver a recuperar nuestra dignidad perdida entre las prisas y las sonrisas de los anuncios de la tele. La dignidad que reside en el cuerpo tiene naturaleza sagrada y nos conecta directamente con el sentido último de nuestra existencia. Ya no tenemos nada que perder. Tenemos todo por ganar: nuestra vida.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Reacciones a las viñetas de la SEGO

Han pasado pocos días desde la denuncia pública por las viñetas de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Desde entonces, como una bola de nieve, han ido creciendo los blogs que han dedicado un espacio a estas viñetas y desde allí ha saltado a los medios de comunicación. El Instituto de la Mujer, El defensor del paciente y diversas instituciones han enviado cartas al Presidente de la SEGO que, a día de hoy, aún no ha hecho pública ninguna decisión. Os dejo el enlace de la Asociación El Parto es Nuestro que tan bien ha recopilado la repercusión mediática y el seguimiento de este lamentable hecho. Y aprovecho para agradecerles públicamente su denuncia.


martes, 20 de septiembre de 2011

A la Sociedad Española de Ginecología y Obstreticia

Carta abierta al Presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO)

Dr. José María Lailla

Hoy he visto con detenimiento la sección "Un toque de humor" de la revista de la SEGO que usted representa. Durante dos años, su compañero de profesión, el doctor ginecólogo Javier Server Gonzálbez (del servicio de ginecología del Hospital de Gandía) ha estado publicando una serie de viñetas que, por decirlo suavemente, atentan a la dignidad del ser humano (entre los que, si me disculpa, incluiré a las mujeres). 
No voy a discutir el nivel intelectual del supuesto humorista ni su supuesto sentido del humor. Esto lo dejaremos en blanco. Tampoco entraré a considerar posibles enfermedades mentales. Aunque esto me preocupa algo más. Pero si que le pido que aclare, dado que estas viñetas tienen una lectura muy específica que no deja duda a otras, si la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia que las pública ratifica estos mensajes. De no ser así le pido una excusa pública y que abran expediente a este doctor. 
Por si usted no comprende parte de mi indignación, déjeme que le explique algo. Cuando un médico ginecólogo publica estos  "chistes" públicamente en una gaceta, lo hace con la intención de que se conozca lo que piensa y/o siente. Pero además les hace cómplices a todos los ginecólogos y las ginecólogas que pertenecen a su asociación y que viñeta tras viñeta no denuncian ni se desmarcan de su contenido.
Que un ginecólogo haga un chiste sobre un prolapso de útero es de mal gusto. Como lo sería que la revista de pediatría publicara chistes de niños moribundos o la de traumatología, de inválidos. 
Que un ginecólogo haga un chiste con un consentimiento informado en la puerta de una consulta de ginecología para "Mirada lasciva a las nalgas", debería provocar vergüenza antes que una sonrisa cómplice. Porque si lo que me está diciendo es que los ginecólogos nos miran las nalgas lascivamente, creo que se están metiendo en un jardín del que, quizá, les cueste un poco salir. 
Que un ginecólogo haga un chiste sobre "el club de VPH" en el que de a entender que las mujeres contagiadas (por hombres, recuerde) son unas putas o promiscuas, o son físicamente atractivas (no quería entrar a valorarlo, pero el chiste está tan mal hecho que ni se entiende bien) debería provocarnos estupor y vergüenza antes que una sonrisa cómplice.

No sé usted, pero, como usuaria de los servicios de salud, preferiría que Torrente no fuera mi ginecólogo. Y desde luego, me gustaría saber que los demás, no solo no están de acuerdo con este doctor, sino que no toleran ningún trato discriminatorio, ofensivo ni insidioso hacia otro ser humano (entre los que, si me disculpa, incluiré a las mujeres).
Atentamente,
Mónica Felipe-Larralde


domingo, 18 de septiembre de 2011

Dejemos de disimular

La Humanidad no puede permitirse que las mujeres desaprovechen su talento y poder. Cada día observo cómo las mujeres hacemos como que no sabemos. Seguimos siendo niñas pequeñas asustadas o adolescentes enfadadas. Incluso nos parece que no tenemos la edad mental que nuestro carnet de identidad expresa. Seguimos siendo inseguras, rebeldes, sumisas... El poder de la mujer es inmenso: da vida, nutre, protege, sostiene, abraza, acaricia, crea, percibe, intuye, acepta, sana, ilumina... Ama.
El poder del Amor es igualmente inmenso: no conoce límites ni fronteras. La mujer tiene que sanar su niña y adolescente: llorar sus dolores e identificar su voz. Después brillará con todo su potencial desplegado ante el mundo.

La Humanidad necesita la voz, las manos y el útero de las mujeres que han transitado el túnel oscuro del dolor y han resurgido, poderosas y vivas. Las mujeres, juntas, sin importar la edad ni su historia. Una cadena en la que, las bebés, las tías y madres, las niñas de once años,   abuelas, hermanas, adolescentes, jóvenes y viejas, podamos cogernos fuertes de las manos y caminar unidas.

La Humanidad necesita de las mujeres y las mujeres necesitamos alzarnos y denunciar, con la voz firme, el sucio juego del patriarcado. La Humanidad necesita una R-evolución. Y nosotras sabemos cómo hacerla.  Así que... dejemos de disimular.






viernes, 16 de septiembre de 2011

Encuentro de Mujeres en Caracava de la Cruz (Murcia)

Os dejo el precioso cartel que Yolanda ha hecho del Encuentro de Mujeres que tendrá lugar en Calatrava de la Cruz (Murcia), el próximo 1 de octubre.  Se celebrará en un albergue, por lo que las que venís de fuera, podéis encontrar alojamiento a buen precio. Es el único que habrá en 2011 por el este, así que si estáis interesadas, puede ser una buena ocasión. Más información en los teléfonos y direcciones del cartel.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Gracias

Hoy quiero dar las gracias. Tengo muchos motivos y razones para estar agradecida porque la vida es un camino que se despliega, que crece y se muestra. Tengo muchos motivos para estar agradecida. Comenzando por haber nacido en un país del primer mundo y que mi supervivencia física no haya estado en peligro por inanición. Puedo agradecer haber nacido precisamente en la familia de la cual tendría que aprender mis propias lecciones. También podría dar las gracias a mi cuerpo que me a acompañado hasta ahora, por como es y como ha sido y por lo mucho que me ha enseñado y sigue mostrándome.
Pero hoy quiero dar las gracias al círculo de mujeres que me sostienen. Siento que las mujeres nos alimentamos y nutrimos unas de otras, como las muñecas rusas, no sólo provenimos de un útero, sino que además pertenecemos a ese colectivo circular que llamamos amigas. Me rodean grandes mujeres con un corazón inmenso que son capaces de llorar cuando la emoción las embarga; mujeres que pueden formular sus dudas sin miedo; mujeres a las que puedo pedir opinión sin sentirme juzgada; son mujeres ante las que mi corazón se abre de forma espontánea y, por fin, puedo ser yo. No he conocido la rivalidad con ellas, al contrario, he conocido la suma, el aporte, el alimento. Juntas hemos hecho grandes cosas: nos hemos reído en una cena durante horas, hemos tomado té, amamantado juntas, visto crecer a nuestros hijos, viajado, hablado en la habitación de un hotel hasta caer rendidas, escrito un libro, nos hemos cuidado las unas a las otras, hemos organizado  Encuentros de Mujeres, amasado pan,  nos hemos dado cobijo, bailado hasta el amanecer... Sin lugar a dudas, soy una mujer afortunada porque en los peores momentos de mi vida, siempre me he encontrado con una gran mujer que me ha prestado su hombro y sus brazos y mis mejores momentos, los he podido compartir con ellas. No tengo una amiga ni veinte, tengo más. Muchas más. Tengo momentos brillantes con mujeres que solo veré un día (quizá en los Encuentros) pero que se quedan en mi alma para siempre. Tengo etapas de mi vida compartidas con un grupo de amigas que después se fueron porque evolucionamos de forma diferente. Y tengo amigas que evolucionaron tan diferente a mi y, que a pesar de todo, siguen ahí: en mi corazón y en mi agenda.
Tengo amigas nuevas, que me hacen reconocerme en otras voces. Mi círculo de mujeres es amplio, mucho. Tan grande que podríamos abrazar cien secuoyas uniendo nuestros brazos. Mi círculo de mujeres no es un círculo, es una espiral que se abre cada día a nuevos rostros y energías, a la diversidad de la vida y a la grandeza de la experiencia humana.
Cada día estoy más cerca aceptar que lo único realmente importante que venimos a hacer a esta vida es relacionarnos con los demás. Y tengo la suerte inmensa de tener a mi alrededor a grandes mujeres, generosas y sabias, que me ayudan a entenderlo. A todas, de corazón, gracias.

lunes, 12 de septiembre de 2011

¿Qué es un Encuentro de Mujeres?

Después de publicar las fechas de los próximos Encuentros de Mujeres, una lectora me pide que explique qué es un Encuentro de Mujeres. Las que ya habéis estado allí sabéis lo difícil que puede ser responder a esto con palabras... aún así, lo intentaré. Principalmente un Encuentro de Mujeres es un círculo de expresión, de poder, de amor, de sabiduría, de generosidad, de hermandad. En un Encuentro de Mujeres  las mujeres decidimos ponernos al servicio de nuestra evolución y de la de las demás mujeres que participan.  Trabajamos el cuerpo, la mente, las emociones y la conciencia a través de dinámicas y herramientas (meditaciones en movimiento, liberación de las emociones, relajación del útero, purificación del útero...) Pero sobre todo, un Encuentro de Mujeres es un espacio sin juicios en el que Ser tú y conectar con tu propio poder. 

Podemos llorar, reír, gritar, acariciar, sentir, confesar, descansar, descubrir, compartir, observar, atestiguar, abrazar, amar, ...

Podemos llorar antiguas penas.
Podemos reír con todo nuestro cuerpo y nuestro Ser.
Podemos gritar hasta terminar dobladas en el suelo las verdades que guardamos en nuestro interior.
Podemos acariciar sin prejuicios.
Podemos sentir todo lo que deseamos hasta el final.
Podemos confesarnos en nuestros temores más profundos.
Podemos descansar en el hombro de la hermana y dejar a un lado nuestro personaje.
Podemos descubrir aspectos de nosotras mismas que se escapaban al entendimiento.
Podemos compartir quienes somos.
Podemos observar sin juicio.
Podemos atestiguar para seguir creciendo.
Podemos abrazar lo que somos para, desde hay, abrazar lo que hay fuera.
Podemos amar y amarnos sin condiciones.

Fechas de los Encuentros de Mujeres en Otoño 2011 aqui.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Encuentros de Mujeres, otoño 2011

Después de un intenso verano, ya podemos adelantar las fechas de los próximos Encuentros de Mujeres que se celebrarán durante este otoño:

- Sábado, 1 de octubre - Caravaca de la Cruz (Murcia).
- Sábado, 8 de octubre -Madrid.
- Sábado, 22 de octubre - Santa Cruz de Tenerife.
- Sábado, 5 de noviembre - Almería.
- Sábado, 12 de noviembre - Sevilla.
- Sábado, 26 de noviembre - Barcelona.

Además habrá Encuentros en diciembre en: San Sebastián, Vitoria, Lakabe, etc.


Dentro de poco podré ofrecer más información. 

 En breve colgaré en el blog la relajación del útero, así como una exposición breve de los resultados del estudio. La relajación del útero y este estudio van a ser objeto de una tesis doctoral. De esta manera, podremos presentar un trabajo más amplio y metodológicamente mejorado.
Como ya sabéis, este estudio no tiene una finalidad lucrativa, por lo que la relajación estará a disposición de cuantas mujeres la requieran de forma gratuita.

Aprovecho para agradecer el interés que los Encuentros de Mujeres despiertan e invitaros a trabajar los ejercicios del blog.
Un hondo abrazo,
Mónica

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