sábado, 30 de abril de 2011

Carta abierta al Ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez

           Muy Sr. Mío:

Recibo con mezcla de estupor y nerviosismo las declaraciones de su última comparecencia pública.  Dice usted en un alarde de sinceridad sin precedentes:

“Si tuviera que elegir una sola medida por encima de todas las demás para estimular la igualdad y, al mismo tiempo, la eficiencia de una economía, la capacidad, la producción y la riqueza a medio y largo plazo, esa sería que todos los chicos pudieran estar escolarizados inmediatamente después de su nacimiento".

        Reconozco que no me resulta usted familiar, ni siquiera le ponía rostro a sus palabras. Imaginé que su imagen debía responder al del avaro Ebenezer Scrooge del cuento de Navidad de Dickens. Resulta que no, que parece usted un funcionario gris de carrera o un anodino profesor universitario de 53 años. Se nota que usted no se ha parado mucho a reflexionar sobre qué significa la igualdad. Si, ya sé que habrá alcanzado a diferenciar entre igualdad formal e igualdad real (esto se estudia generalmente en las Universidades), pero estos términos tan solo nos ofrecen un punto de partida. La profundidad que merece el término igualdad no se estudia en el Bachillerato (estará conmigo, si ha reflexionado sobre el tema, que la presentación de los filósofos en la asignatura de Filosofía era escueta y poco profunda) y en las Universidades tampoco tiene demasiada cabida.
Ya sé que es licenciado en Económicas y que se ha especializado en Economía del Trabajo. Pero esto, créame no significa demasiado. Quiero decir que quizá usted no se ha parado realmente a pensar qué significa igualdad entre el hombre y la mujer. Le voy a confesar algo: yo tampoco lo había hecho hasta que fui madre. Antes de este acontecimiento, para mi, igualdad significaba estudiar en la universidad y tener el mismo puesto de trabajo que podía tener un hombre cobrando lo mismo que él y en las mismas condiciones. Aunque entonces fue cuando descubrí lo del techo de cristal y las diferencias de salario entre mujeres y hombres en nuestro país. ¡Vaya, la verdad es que no vivo en un país en el que hay igualdad! – pensé. Pero entonces, nació mi hija. 


No sé si tiene hijos… ese dato no lo he conseguido encontrar en San Google, así que no lo daré por hecho. Quizá no tenga hijos. Eso podría hacer que le comprendiera un poco mejor, discúlpeme, solo un poco. Perdone la familiaridad del trato y que me inmiscuya en sus asuntos personales, pero dado que usted ha decidido opinar sobre la vida privada de mis hijos, y la mía, me veo con el derecho de hacer algunas apreciaciones sobre la suya propia.  

     Si usted no tiene hijos, no se ha parado a reflexionar profundamente sobre las implicaciones del término igualdad y está especializado en Economía del Trabajo, siento comunicarle que usted no va a ser un buen ministro de Trabajo. Le contaré una cosa, un político no es un teórico, ni un intelectual, ni puede jugar a elaborar políticas sobre el papel, porque lo que ustedes deciden y opinan tienen repercusiones en millones de seres humanos de su país (si el país es muy poderoso también fuera del mismo). Así que ya ve, usted no es un profesor universitario diciendo lo que piensa a un foro reducido de estudiantes con poco sentido crítico. No, usted es un político y lo que dice y opina va a tener repercusiones en la vida de las personas. Concretamente en la mía y en la de mis hijos. Así que me permitirá decirle un par de cosas más.

       No dudo ni un solo momento de que para la economía del Trabajo deba ser muy importante, casi imprescindible, que las madres dejen a los niños en guarderías inmediatamente después de nacer (¿nos dejarán que nos curemos de la episotomía que nos infringen generalizadamente en los Hospitales donde solemos dar a luz o tendremos que ir sangrando al trabajo? Estos detalles son importantes.

Me lo imagino a usted en su despacho de paredes de madera con un folio en blanco. Veamos, - debe de pensar - si las mujeres dejan de recibir la baja maternal, y tenemos a medio millón de mujeres más dispuestas a trabajar nada más parir, significa que ahorramos… no sé cuanto… Uhh! Esto está bien. Porque claro, las mujeres somos los peones perfectos en la economía de mercado. No solo parimos a las siguientes generaciones de peones, sino que, además, cobramos menos por hacer el mismo trabajo que los hombres. ¡Bien! Las cuentas mejoran – dirá usted en un incontrolable estallido de dicha que significa  que habrá arqueado la ceja derecha ligeramente. La ceja izquierda quedará imperturbable, por supuesto. Y claro, las cuentas mejoran pero ¿para quién? Porque eso en su última declaración no lo ha dicho. Las cuentas mejorarán dejando a los niños inmediatamente en guarderías para los de siempre, le ha faltado detallar. Para empezar para los que tienen cuentas que engrosar (le recuerdo el millón trescientas mil familias cuyos miembros están en paro), o sea, grandes empresarios (los pequeños empresarios no cuentan), financieros y políticos. Quizá le sorprenda que haya incluido a lo políticos en esta terna, pero  ya no es posible que sigamos haciéndonos los tontos por más tiempos. Siempre supimos que los políticos nos engañaban (con programas electorales que no se llevaban a cabo ni en 10 % de su integridad, con políticas deplorables, con comisiones ilegales…) en fin, que a ustedes les sale también las cuentas porque niños recién nacidos en guarderías implican adultos adocenados con nulo sentido crítico. Es decir, que ustedes pueden seguir haciendo lo que hacen (ser absolutamente ineficaces, robar, estafar...) sin que se subleve la chusma, digo, perdón, la ciudadanía. Yo creo que ya que usted decide levantar la liebre, podría hacerlo de verdad. Díganoslo claramente. Díganos a las mujeres que paramos hijos y los entreguemos al estado que suministrará la dosis de vitaminas adecuada y el adoctrinamiento necesario para perpetuar este “extraño” sistema en el que las cuentas, siempre, les salen a los mismos.

        Sin embargo puede que usted sea padre o lo haya sido en algún momento de su trayectoria vital y aún así haya decidido hacer estas declaraciones (le recuerdo que las declaraciones son optativas y que puede no hacerlas), entonces sugiero que mire a los ojos de sus hijos (sobre todo de sus hijas) y les diga esto: que al día siguiente de parir tendrán que dejar a sus hijos en guarderías para irse a trabajar (con la episotomía aún sangrando, le recuerdo).  Y entonces, quizá después, sabrá de qué estoy hablando… espero.

       También admito que puede que tenga hijos, concretamente hijas y, aún así, todo esto le traiga al pairo. Entonces reconocerá conmigo que usted nunca debió de hacerse político. Le contaré algo: para ser político hace falta amar al pueblo al que se sirve. Y le diré una cosa más, para amar hace falta haber sido amado de pequeño. Y entonces, de nuevo, me lo imagino a usted, de pequeño, en su Arroyo del Ojanco, en Jaén, quien sabe si criado por familia lejana mientras  su madre se iba a la vendimia, quien sabe si fue un niño abandonado en un hospicio, quien sabe qué le ocurrió a usted siendo pequeño para opinar de la manera en la que lo hace ahora. Y entonces, comienzo a tener compasión por usted y por las personas que le rodean.

       Sinceramente, al principio pensé que era un indeseable por proponer la separación de los hijos recién nacidos de sus madres y quitarnos a las mujeres uno de los derechos que hemos tenido que conquistar (la baja maternal, que en España, le recuerdo, es absolutamente insuficiente); ahora, sin embargo, me apetecería darle a usted un abrazo, a ver si puede sentir mínimamente qué significa ser amado.

         Le deseo lo mejor y le pido que me tache de ese folio en blanco en el que pone y quita cifras que representan seres humanos. Quíteme a mi y no se olvide de quitar a mi hija también (si vuelvo a dar a luz se lo haré saber que vaya haciendo lo mismo). Nosotras no queremos dar nuestra vida a la eficiencia, la capacidad o la producción, ni siquiera a la riqueza propia (menos a la de los otros). Es que ¿sabe? Nosotras nos amamos. Y ni usted ni nadie tienen dinero suficiente para cambiarlo.

         Deseándole que alguien lo ame prontamente, reciba un cordial saludo.


(Le he enviado esta carta a la única dirección de mail que he encontrado en la página del Ministerio de Trabajo: informacionmtin@mtin.es, ¿Qué tal si cada una le enviamos una?)

jueves, 28 de abril de 2011

¡Qué es un Encuentro de Mujeres?

El próximo 7 de mayo, celebraremos el Encuentro de Mujeres de Bilbao y después de éste otros (Granada, Tarifa...) Y, haciendo caso a alguna de las asistentes al Encuentro de Málaga, voy a avisar a las mujeres que estéis interesadas en asistir. Quien asista esperando una conferencia en la que explico el método de relajar el útero, se va a sorprender. Esto no es lo que parece. Un encuentro de Mujeres es un espacio alquímico donde suceden muchas cosas, pero no desde la razón. Un Encuentro de Mujeres es un trabajo terapéutico integrador de lo que somos: cuerpo, emociones, mente y conciencia. Es un espacio para permitirnos limpiar el pasado, reconciliarnos con nosotras mismas y enfrentar el futuro con renovadas fuerzas. Es un espacio para compartirnos desde la verdad que somos, sin máscaras ni prejuicios; para expresarnos sin juicios, para, sencillamente, ser. 

Cuando ofrecemos las condiciones que nuestro Ser necesita, nos desbordamos en el poder que somos, contactamos con la sabiduría antigua y profunda, nos limpiamos a nosotras mismas y a nuestras antepasadas, entendemos, lloramos, reímos, abrazamos, besamos, nos regocijamos, crecemos...
"Esto deberías avisarlo" me dijo una de las participantes en el Encuentro de Málaga, eso sí, con una sonrisa en los labios. "Necesito un mes para integrar lo vivido..." 
Y yo le hago caso y aviso: El Encuentro de Mujeres es un espacio para la transformación interior profunda.

El resultado es mujeres que se aman a sí mismas y a las demás y que descubren el despertar de su poder interior.
El resultado es mujeres que desean crear lazos afectivos de alta intensidad con los demás (hijos, pareja, otras mujeres...)
El resultado suele ser mujeres que se unen en círculos sagrados para sostenerse en el crecimiento interior.
El resultado es mujeres que, al fin, pueden desplegar las alas y comenzar a volar. 
¡Eres Bienvenida!

jueves, 21 de abril de 2011

Los hombres también tienen voz

Emocionante video con hombres conscientes que nos acompañan, aman, escuchan y comparten. Gracias chicos.

miércoles, 20 de abril de 2011

Encuentro de Mujeres de Bilbao, 7 de mayo

El próximo 7 de mayo las mujeres de Bilbao nos encontraremos para crecer, compartir y asumir nuestro poder personal a través de ejercicios y dinámicas específicamente creadas para el desarrollo personal de la mujer.

Si estás interesada en acudir, puedes escribir a:
carmendoula@hotmail.com

Más info:
http://mujeresimperfectas.blogspot.com

El viernes en el Edificio de la Bolsa, charla abierta y gratuita:
DE PAREJA A TRÍO: crisis de pareja tras el nacimiento de un hijo.

Testimonio a los tres días de comenzar la relajación

Os dejo tal cual el testimonio que me manda una de las participantes a los Encuentros. Le pasó la relajación a una amiga que sufría de menstruación dolorosas. Tres días después esto es lo que relata:

"ya he recibido todos los audios...muchas muchas gracias...hoy es mi tercer día de regla y no me duele NADA...y de verdad estoy muy sorprendida y la verdad que no es muy fácil sorprenderme...el primer día tuve unas pequeñas molestias pero nada comparado con lo que tenía...de normal me duraba la regla 7-8 días y los 4 primeros eran muy dolorosos...y además me daba mucho bajón anímico, muchas ganas de llorar y esas cosas...y esta regla está siendo todo lo contrario...también se me adelantó que es muy raro en mí...se me adelantó un día y de normal se me retrasaba una semana o más...y solo con la relajación que la empecé el lunes...y la regla me bajó el miércoles...y además justo me bajó después de una de las relajaciones...una gozada...así que nuevamente te doy las gracias...poder vivir la regla como algo natural y mío es muy diferente a vivirla con dolor y como rechazo a mi parte femenina..."

domingo, 17 de abril de 2011

Entrevista a Jean Shinoda Bolen

Lo mismo pero dicho de una forma deliciosa. No dejéis de leer la entrevista a Jean Shinoda Bolen que me manda Ana Carmen del Cículo de la Luna Nueva de Pamplona. 
El cambio ya está ocurriendo!!



JEAN SHINODA BOLEN - Doctora en Medicina y Analista Junguiana

Tengo 68 años. Nací y vivo en Los Ángeles.

Soy doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California.
Estoy divorciada y tengo dos hijos. 

Iraq es Vietnam una y otra vez, es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. 
La espiritualidad une y las religiones dividen.

-¿Quejarse es perder el tiempo?
-¡Claro!

-Hay mucho que aprender...
-Por eso a mí me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. 

A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la
cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. 

Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

-No sé yo...
-Se lo diré de otra manera: una persona con poder personal.

-Eso me gusta. 
-Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo
que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes.
Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen
compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

-¿Algo más?
-Sí, las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, 

confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, 
deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, no imploran,
ríen, y tienen los pulgares verdes.

-¡...!
-Tienen mano con las plantas. Y también con los animales. 

Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. 
Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.

-¿Y hay que esperar a la vejez para ello?
-Cuanta más edad, más camino aprendido. 

La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, 
y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. 
Hay casos, pocos, de sabias a partir de los 30 o 35, pero esas a los 60 son increíbles.

-¿Qué nos quiere transmitir?
-Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero
que si no lo hacen ahora, probablemente ya no lo harán.

-¿Por qué dice eso?
-Tras los extremismos de la revolución feminista, el péndulo está en el centro y las mujeres que se lo permiten pueden llegar
al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

-¿Un camino colectivo?
-Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. 

 En realidad, así ha sido hasta ahora.

-¿Y cuál es el secreto?
-El millonésimo círculo. 

Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. 
Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.

-Perdone, pero por qué un círculo.
-Cuando uno está sentado en círculo y en silencio 

se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. 
Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, 
contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.

-¿Convocan el poder interior?
-Interior y exterior. 

La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos conectados 
y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. 
En los círculos de mujeres trabaja el campo mórfico, las teorías de Rupert Sheldrake.

-¿El centésimo mono?
-Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento,
este se transmite de forma intuitiva e inmediata a los miembros de su especie. 

Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres pueden
realzar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

-¿Por qué no círculos mixtos?
-Entre mujeres hay una conexión natural. 

Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, 
ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

-Curioso.
-Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, 

todo sería más fácil, ¡pero si los que negocian son machos alfa...!

-¿Qué ocurre cuando se encuentra un hombre estresado con otro?
-Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, 

lo que provoca o bien la huida o el enfrentamiento. 
Pero si ese mismo hombre acude a una mujer que le comprende, una bruja sabia, 
su adrenalina baja y su autoestima sube. 
Y basta con que se siente a su lado.

-Es bonito eso que dice.
-Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como el conocimiento
intuitivo. Poderes que se pueden desarrollar en los círculos.

-Propóngame un viaje interior.
-Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. 

Desde fuera intentarán responder por usted a las preguntas esenciales, no lo permita. 
Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

-¿A qué se refiere?
-Sus patrones internos que yo resumo en siete diosas. 

Cada mujer debe identificar a sus dos o tres diosas dominantes, 
que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, 
hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita o Hera, la diosa del matrimonio.

-No será tan simple.
-No, pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo y el papel que desempeñamos coinciden, nos sentiremos satisfechas.


jueves, 14 de abril de 2011

Fotografía Ama tu Vientre

Sol me manda esta fotografía que se hizo años atrás, cuando comenzó su búsqueda de la esencia femenina. Ahora la comparte con todas, como inspiración, mensaje y ejemplo de la energía femenina que crea y comparte. Gracias Sol!!

sábado, 9 de abril de 2011

Círculo de la luna nueva en Pamplona

Os dejo la iniciativa que las mujeres de Pamplona asistentes al Encuentro están creando. Un círculo nutricio de mujeres para caminar juntas en la ciudad de Pamplona. Es una iniciativa abierta a toda aquella que la sienta como propia. Si estas interesada, puedes contactar directamente con Noemí en el mail: lunanuevapamplona@gmail.com  

¡Todas sois bienvenidas! 


Círculo de la luna nueva en Pamplona

Mis queridísimas mujeres, mis hermanas,

Este mail surgió en uno de esos agridulces momentos de separación de un grupo de mujeres que han compartido espacio y existencia de manera placentera. Ayer a la tarde, tras un curso sobre consciencia del útero con Mónica de Felipe, surgió el anhelo de formar un círculo de mujeres en el que nutrirnos mutuamente y crear una red oxitocínica que nos agarre a la vida con la fuerza de la tierra. Un grupo de mujeres poderosas que quieran crecer con otras mujeres.

En cuestiones prácticas se habló de poder aprovechar las lunas nuevas como referencia temporal. Este mail es para lanzar el guante y que el resto de detalles como el lugar, la hora y la propuesta concreta se vaya tejiendo con nuestras manos sabias y pacientes. Envío este mail a las mujeres bellas y sabias que conozco y te invito a que hagas lo mismo con tu red femenina. De momento propongo escribirnos de modo que la lista de correos se amplíe y que vaya concretando ese anhelo tan vivo que expresamos ayer y que hace que ahora sienta fuertemente las pulsiones de mi útero y que me sienta tan viva en este instante.

Ahora me da miedo lanzar el guante... pero si ha de ser tejido por el círculo, así será durante el ciclo lunar que nos queda por delante.

Hoy es luna nueva, y mañana empiezan a brotar los destellos de lo que la bruja* lleva tejiendo un tiempo. La labor la podrá empezar con ímpetu la virgen, para que la pueda compartir la madre, la enriquezca creativamente la hechicera y la bruja la recoja y la transmute para el nuevo ciclo. Me encantaría que la próxima luna nueva, el martes 3 de mayo, la urdimbre tenga cuerpo y contemos con un tejido cálido y nutritivo.

Lanzo el guante... ¿Te apetece seguir tejiéndolo conmigo?

Un abrazo muy grande desde mi tricotosa emocional y hasta pronto,
Noemí


PD: Si te apetece ponte en contacto conmigo en: lunanuevapamplona@gmail.com

* Las fases de la virgen, la madre, la hechicera y la bruja son las fases del ciclo menstrual que propone Miranda Gray en su libro Luna Roja.


viernes, 8 de abril de 2011

Encuentro de Mujeres de Málaga, 16 de abril



Encuentro de Mujeres

Málaga, 16 de abril de 2011

"Después de dos meses de estudio, las estadísticas indican que el 95 % de las mujeres dejaron de sufrir dolor durante la menstruación, aumentó el deseo y el goce sexual y se incrementó la vitalidad y creatividad".  

                                  
Un espacio para conectar y relajar el útero. Relajar el útero nos permite conectar con una fuente inagotable de energía, lo que conlleva: Menstruaciones y partos sin dolor 
Mayor goce sexual 
Mayor creatividad y poder 
Más vitalidad y seguridad personal 
Tomar conciencia y desbloquear emociones...

Impartido por: Mónica de Felipe Larralde
Terapeuta Transpersonal, formada en relajación de adultos y niños por la Universidad de Granada, autora del Estudio sobre el útero, creadora del Grupo Maternal.

Sábado de 10 a 14 horas. Posibilidad de llevar comida para compartir en el espacio a partir de las 14:00 horas. 
Por la tarde charla gratuita y abierta sobre educación y crianza.
Precio: 40 €

Más información:
Asociación Criar con apego


Proceso de mujer

Os dejo con el relato de una mujer que me llega vía mail. Un proceso difícil de sombras y luz que quizá, quien sabe, ilumine a alguien en su camino. Un abrazo a todas las caminantes!

"Te cuento mi historia que todavia no ha terminado pero que podré contarte el final dentro de unos meses, quizá te sirva para lo que andas buscando.
Me vino la regla con 12 años, en mi familia se recibió con una mezcla de alegria y lástima por mi, algo que no me cuadraba pero acepté, porque siempre pensé y escuché que la regla era algo malo, algo que nadie deseaba tener y una vergüenza para mostrarlo o contarlo a los compañeros/as, amigos/as.
Sufrí reglas irregulares hasta los 16 o 17 años, edad con la cual perdí mi virginidad, eran muy dolorosas, tanto que el primer y segundo día estaba echa polvo y buscaba únicamente tumbarme, descansar, ponerme calor e hincharme a antiinflamatorios. Pasados los 17, se regularizaron, pero siguieron siendo muy dolorosas, abundantes, largas, con episodios de anemia....nadie me dijo nada diferente de lo que siempre escuché, calor, tumbarse, antiinflamatorios y pastillas anticonceptivas que tome durante 2 meses
y me sentaron fatal.

Mi historia sexual te resumo breve porque quiza tambien le veas sentido en el hilo que cuento: mirando hacia atras me doy cuenta de cuantas veces usé mi cuerpo para satisfacer a otros sin satisfacerme a mi, cómo la masturbación fue siempre algo que me dio y me da una vergüenza sin limites (aunque ahora puedo hablar de ello por lo menos), y cómo fui capaz de aceptar una violacion que sufrí cuando tenia 19 años (creia que habia sido todo culpa mia y que lo merecía por haberme metido en su casa a ver una pelicula).
Hace 5 años conocí a mi mejor amiga y me abrió las puertas a un mundo totalmente distinto, se encontró con una mujer dolida en su cuerpo y en su alma (tenia constantes infecciones de orina y candidiasis cada mes). Me dio palos hasta destrozar mis cimientos y volvió a reconstruirme con sumo cuidado y mucho amor.
Me enseñó lo que para ella significaba la menstruación y la sexualidad, y yo seguí mi propio camino interpretandolo como mas feliz me hacía.
Desde hace 2 años cada vez que me ha venido la regla la he recibido como se merece, con un buen ritual, un agradecimiento, conexión, meditación, comida fresca y sana, mucha agua, recitandole un párrafo de algun buen libro de feminidad. Y me siento mas creativa que en ningún otro momento del mes, entiendo su relacion con la luna (ahora trabajo en todo esto con pacientes), la importancia de depurar el cuerpo desde dentro, la purificación, el regalo de un nuevo endometrio......podria escribir un librito de todo lo que siento y entiendo.
Jamas han vuelto a dolerme, nunca mas he tenido que tomar un antiinflamatorio y en vez de tumbarme, tomo esos dias como dias de creación interior, de crear proyectos en mi mente, escribir y desarrollar ideas pendientes. Momentos para estar sola y dedicarme a mi al 100%.
Ahora estoy embarazada de 5 meses y medio, admiro el trabajo que está haciendo mi utero, siempre pregunto por mi placenta cuando voy a una eco y mi sexualidad con mi pareja es muchisimo mas que placentera.
Tengo un cuaderno que he diseñado para conocer el cuerpo en torno a los ciclos del utero, nunca mas he tomado medidas anticonceptivas como pastillas o incluso preservativos, mas que una anticoncepcion natural basada en mi temperatura, moco, ciclo y luna. Lo cual me ha servido perfectamente para quedarme embarazada a la primera!!!jajaja.
El final de la historia te la contaré cuando de a luz, algo que estoy deseando que suceda."

miércoles, 6 de abril de 2011

Llanto de mujer II

Después de publicar el artículo (Llanto de mujer), me llega más información sobre el dolor de las mujeres. Esta semana, otra de las mujeres que participa en el estudio me escribe lo siguiente:

"De repente perdí toda la fuerza que cogí las primeras semanas...Aunque sin embargo, tuve la facilidad de llorar inmensamente siempre que el espacio y la soledad me lo permitían...lo cual creo que es resultado del trabajo del útero de las semanas anteriores, y el llanto me conectaba con otras mujeres...era una sensación extraña, como si llevase el peso de mucha más gente que yo misma en mi espalda, y lloré lo que ellas jamás habían llorado."
 
Y sí, llevamos en nuestras células grabadas las injusticias y dolores de siglos y milenios de represión patriarcal. Y sí, ahora lloramos conscientemente esa carga y nos libramos de ella, la disolvemos en lágrimas que, lejos de identificarnos, nos deja liberadas, renacidas, limpias...

Mi amiga Lolintxe me manda precisamente hoy este texto de Eckhart Tolle hablando sobre el tema. Él recomienda no identificarnos con el dolor, sólo la conciencia sana, solo atravesar el dolor nos libera, sin identificarnos, sin apegarnos a él o crearnos un personaje de ficción en torno a esto; más bien siendo la materia por la que fluye y la conciencia que lo observa... Las mujeres estamos despertando.


El "cuerpo de dolor" de las mujeres, según Eckhart Tolle

- ¿Por qué el cuerpo del dolor es un obstáculo mayor para las mujeres?

- El cuerpo del dolor generalmente tiene un aspecto colectivo así como uno personal. El aspecto personal es el residuo acumulado de dolor emocional sufrido en el propio pasado. El aspecto colectivo es el dolor acumulado en la psique humana colectiva durante miles de años a través de la enfermedad, la tortura, la guerra, el asesinato, la crueldad, la locura, etcétera.

El cuerpo del dolor de cada uno participa también de este cuerpo del dolor colectivo. Hay diferentes ramas en el cuerpo del dolor colectivo. Por ejemplo, ciertas razas o países en los que ocurren formas extremas de lucha y violencia tienen un cuerpo del dolor colectivo más pesado que otros. Cualquiera que tenga un cuerpo del dolor fuerte y una conciencia insuficiente para dejar de identificarse con él no sólo se sentirá forzado a volver a vivir periódica o continuamente su dolor emocional sino que puede también fácilmente convertirse en el
perpetrador o en la víctima de la violencia, dependiendo de si su cuerpo del dolor es predominantemente activo o pasivo.Por otra parte, también pueden estar potencialmente más cercanos a la iluminación. Este potencial no se realiza necesariamente por supuesto, pero si usted está atrapado en una pesadilla, probablemente estará más fuertemente motivado a despertar que alguien que sólo está atrapado en los altibajos de un sueño ordinario.

Aparte de su cuerpo del dolor personal, toda mujer tiene participación en lo que podría describirse como el cuerpo del dolor femenino colectivo, a menos que sea completamente consciente.
Este cuerpo está formado por el dolor acumulado que ha sido soportado por las mujeres, en parte a través de la dominación de la mujer por el hombre, de la esclavitud, de la explotación, las violaciones, el dar a luz, la pérdida de los hijos, etcétera, durante miles de años.

El dolor físico y emocional
que muchas mujeres sienten antes y durante la menstruación es el cuerpo del dolor en su aspecto colectivo que despierta de su latencia en ese momento, aunque puede dispararse en otras oportunidades también. Restringe el flujo libre de energía vital a lo largo del cuerpo, del cual la menstruación es una expresión física. 

Demorémonos en esto por un momento y veamos cómo puede convertirse en una oportunidad para la iluminación.A menudo las mujeres son "dominadas" por el cuerpo del dolor en ese momento. Tiene una carga energética extremadamente poderosa que puede empujarla a la identificación inconsciente con él. Usted entonces es poseída activamente por un campo de energía que ocupa su espacio interior y simula ser usted pero, por supuesto, no lo es en absoluto. Habla a través de usted, actúa a través de usted, piensa a través de usted. Creará situaciones negativas en su vida para poder alimentarse de esa energía. Quiere más dolor, en cualquier forma. He descrito ya este proceso. Puede ser maligno y destructivo. Es puro dolor, dolor pasado, y no es usted.

El número de mujeres que se aproxima ahora al estado completamente consciente excede ya al de hombres y crecerá aún más rápidamente en los años venideros. Los
hombres quizá las alcancen al final, pero durante un tiempo considerable habrá una brecha entre la conciencia de los hombres y la de las mujeres.Las mujeres están recuperando la función que es su derecho de nacimiento y, por tanto, llega a ellas más naturalmente que a los hombres: ser un puente entre el mundo manifestado y lo No Manifestado, entre la físico y el espíritu. Su mayor tarea como mujer ahora es transmutar el cuerpo del dolor para que no siga interponiéndose entre usted y su verdadero ser, la esencia de lo que usted es.

Por supuesto, usted también tiene que manejar el otro obstáculo hacia la iluminación, que es la mente pensante, pero la intensa presencia que usted genera cuando maneja el cuerpo del dolor, la liberará también de la identificación con la mente.

La primera cosa que tiene que recordar es esta: mientras usted construya su identidad a partir del dolor, no puede liberarse de él. Mientras una parte de su
sentido de sí misma esté invertida en su dolor emocional usted inconscientemente se resistirá o saboteará cualquier intento que haga de curar ese dolor. ¿Por qué? Muy sencillo, porque desea mantenerse intacta y el dolor se ha convertido en parte esencial suya. Este es un proceso inconsciente y la única forma de superarlo es hacerlo consciente.

Ver súbitamente que está o ha estado aferrada a su dolor puede ser algo bastante impactante. En el momento en que se da cuenta de esto, ha roto la fijación. El cuerpo del dolor es un campo de energía, casi como una entidad, que se ha alojado temporalmente en su espacio interior. Es energía vital que ha quedado atrapada, energía que ya no fluye. Por supuesto, el cuerpo del dolor está ahí por ciertas cosas que ocurrieron en el pasado. Es el pasado que vive en usted y si se identifica con él, se identifica con el pasado.

Una identidad de la víctima es la creencia de que el pasado es
más poderoso que el presente, lo que es contrario a la verdad. Es la creencia de que otras personas y lo que le hicieron son responsables de lo que usted es ahora, de su dolor emocional o de su incapacidad de convertirse en su verdadero ser.

La verdad es que el único poder que hay está contenido en este momento: es el poder de su presencia. Una vez que usted sabe esto, también se da cuenta de que usted es responsable de su espacio interior ahora -nadie más lo es- y de que el pasado no puede prevalecer contra el poder del Ahora.

Así pues la identificación le impide manejar el cuerpo del dolor. 
Algunas mujeres que son ya suficientemente conscientes para haber abandonado su identidad de víctimas en el nivel personal todavía se aferran a una identidad colectiva de víctimas: "lo que los hombres les hicieron a las mujeres".

Tienen razón, y también están equivocadas. Están en lo cierto en cuanto que el cuerpo del dolor
femenino colectivo se debe en gran parte a la violencia infligida por el varón a la mujer y a la represión del principio femenino por todo el planeta durante milenios. Están equivocadas si derivan un sentido de identidad de este hecho y por lo tanto se mantienen aprisionadas en una identidad colectiva de víctimas.

Si una mujer aún se aferra a la rabia, el resentimiento o la condenación, se está aferrando a su cuerpo del dolor. Esto puede darle una sensación consoladora de identidad, de solidaridad con otras mujeres, pero la mantiene atada al pasado y bloquea el acceso completo a su esencia y al verdadero poder. Si las mujeres se excluyen de los hombres, eso alimenta un sentido de separación y por lo tanto un fortalecimiento del ego. Y cuanto más fuerte es el ego, más distante está usted de su verdadera naturaleza.

Así que no use el cuerpo del dolor para darle identidad. Úselo en cambio para la iluminación. Transmútelo en
conciencia. Uno de los mejores momentos para esto es durante el periodo menstrual. Creo que, en los próximos años, muchas mujeres entrarán en el estado de conciencia total durante esos días.

Generalmente, es un tiempo de inconsciencia para muchas mujeres, puesto que son dominadas por el cuerpo del dolor colectivo. Una vez que usted ha alcanzado un cierto nivel de conciencia, sin embargo, puede cambiar esto, así que en lugar de volverse inconsciente puede volverse más consciente. He descrito el proceso básico ya, pero permítame hacerlo de nuevo, esta vez con referencia especial al cuerpo del dolor femenino colectivo.

Cuando sepa que se acerca el flujo menstrual, antes de que sienta los primeros signos de lo que se llama comúnmente tensión premenstrual, el despertar del cuerpo del dolor femenino colectivo, póngase muy alerta y habite su cuerpo tan plenamente como sea posible. Cuando aparezca el primer signo, debe estar
suficientemente alerta para "atraparlo" antes de que la domine.

Por ejemplo, el primer signo puede ser una fuerte irritación repentina o un relámpago de rabia, o puede ser un síntoma puramente físico. Sea lo que sea, atrápelo antes de que domine su pensamiento o su conducta. Esto significa simplemente enfocar su atención en él. Si es una emoción, sienta la fuerte carga de energía que hay tras ella. Sepa que es el cuerpo del dolor. Al mismo tiempo, sea el que conoce; es decir, dése cuenta de su presencia consciente y sienta su poder.Cualquier emoción a la que aplique su presencia disminuirá rápidamente y se transmutará. Si es un síntoma puramente físico, la atención que le dé evitará que se convierta en una emoción o un pensamiento. Después continúe alerta y espere el siguiente signo del cuerpo del dolor.

Cuando aparezca, atrápelo de nuevo de la misma manera que antes.

Más tarde, cuando el cuerpo del dolor
haya despertado completamente de 
su estado latente, usted puede experimentar una turbulencia considerable en su espacio interior por un tiempo, quizá varios días.Cualquier forma que tome, manténgase presente. Entréguele su atención completa. Observe la turbulencia que hay en su interior. Sepa que está allá. Mantenga el conocimiento y sea el que conoce. Recuerde: no deje que el cuerpo del dolor use su mente y se apodere de su pensamiento. Obsérvelo. Sienta su energía directamente dentro de su cuerpo. Como sabe, atención plena significa aceptación completa.

Por medio de una atención sostenida y por lo tanto de la aceptación, llega la transmutación. El cuerpo del dolor se transforma en conciencia radiante, lo mismo que un trozo de madera, cuando se pone en el fuego o cerca de él, se transformará en fuego.

La menstruación se volverá no sólo una expresión gozosa y realizadora de su feminidad sino también un tiempo
sagrado de transmutación en el que usted da nacimiento a una nueva conciencia. Su verdadera naturaleza brillará entonces, en su aspecto femenino como la Diosa y en su aspecto trascendental como el Ser divino que es usted, más allá de la dualidad masculino-femenino.

Si su compañero varón es suficientemente consciente, puede ayudarla con la práctica que acabo de describirle manteniendo con frecuencia una presencia intensa, particularmente en este tiempo. Si él permanece presente siempre que usted caiga en la identificación inconsciente con el cuerpo del dolor, lo que puede suceder y sucederá al principio, usted podrá unirse rápidamente a él en ese estado. Eso significa que siempre que el cuerpo del dolor domine temporalmente, bien sea durante el periodo menstrual o en otros momentos, su compañero no lo confundirá con lo que es usted realmente.

Incluso si el cuerpo del dolor la ataca, como probablemente ocurrirá, no
reaccionará contra él como si fuera "usted", se retirará o levantará algún tipo de defensa. Conservará el espacio de intensa presencia. No se necesita nada para la transformación. En otros momentos, usted podrá hacer lo mismo por él o ayudarlo a reclamar conciencia de la mente trayendo su atención al aquí y al ahora, cuando se identifique con su pensamiento.

De esta forma, surgirá entre ustedes un campo de energía permanente, de una frecuencia pura y alta. Ni la ilusión, ni el dolor, ni el conflicto, nada que no sea ustedes y nada que no sea amor puede sobrevivir en él. Esto representa la realización del propósito divino, transpersonal, de su relación. Se convierte en un vórtice de conciencia que atraerá muchos otros.
 
Eckhart Tolle, "El Poder del Ahora".

martes, 5 de abril de 2011

Llanto de mujer

Esto es lo que me escribe una de las participantes de el estudio. Lo comparto con todas vosotras con su permiso y queda abierto para dar pie a compartir , desde la hermandad que somos, tus comentarios, reflexiones, sentimientos y pensamientos.   


SEMANA 5
"Terminé la relajación y lloré.
Lloré mucho con un dolor antiguo. Un dolor colectivo. No era solo mi dolor, era el dolor de muchas mujeres que sufrieron y sufren. Lloré por cada vejación, por cada maltrato hacia mi y hacia mi madre en principio. Mi madre que fue víctima de malos tratos y sigue sufriéndolo no ahora físicamente pero ese maltrato queda grabado en las mujeres que lo sufrieron y el maltrato que una sociedad patriarcal ejerce sobre las mujeres. Lloré porque a ella le extirparon el útero después de su tercer parto porque el médico y mi padre lo decidieron y también con los años los dientes para que se pusiera una dentadura. Otros, hombres casi siempre decidiendo sobre el cuerpo de una mujer.
Y es que todavía hay vestigios de esa actitud y en algunos países la opinión de las mujeres no cuenta en absoluto.
Lloré por la violencia, por las extirpaciones, por los cortes en las cesáreas de algunas amigas. Loré por nuestros cuerpos de mujer violentados, usados, descartados,infravalorados, golpeados. Nuestros cuerpos negados, escondidos, tapados. Nuestros cuerpos gordos, flacos, hinchados. Nuestros cuerpos tensos, relajados, intoxicados.
Lloro esperando un futuro mejor para nuestras hijas. Que sean cuerpos cuidados para el placer y el disfrute sin culpa."

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