Casilda Rodrigáñez: gracias a sus libros percibí que había un trasfondo y una posibilidad diferente. Que la realidad de mi vida sexual podía ser, una vez más, una percepción inventada llena de convencionalismos.
Schulz: por haber ofrecido a la Humanidad una práctica brillante, sencilla y eficaz.
A todas las mujeres que colaboran en este estudio.
A todas las mujeres que tejen red, que ayudan, que se ofrecen a sus hermanas.